“Esto
es lo que estamos exigiendo: que sea la Corte Suprema la que obligue a
Salfa a ingresar este proyecto a un estudio de impacto medioambiental”.
Con esas palabras, el abogado
Pablo Galaz confirmó que recurrirán ante el máximo tribunal del país
para que el proyecto Brisas de Estrecho –ejecutado por la empresa Salfa
en la Población Archipiélago de Chiloé, en Punta Arenas– cumpla con las
exigencias medioambientales que reclaman.
La
elevación del recurso de protección se produce tras el pronunciamiento
de la Corte de Apelaciones de Punta Arenas. Este martes, el tribunal
rechazó la acción que paralizó las faenas del proyecto porque –según el
fallo– su contenido debe ser debatido en los tribunales ambientales.
“Nosotros
creemos que la Corte tiene que ordenar el ingreso a un estudio de
impacto medioambiental, no tiene que ser una cuestión voluntaria o
discrecional de la empresa el ingreso a este tipo de evaluaciones”, dice
Galaz.
El
recurso que interpuso ante la Corte reclama que el proyecto de Salfa
–que contempla la construcción de 297 viviendas sociales– interviene un
bosque de 5,4 hectáreas. También afectaría la fauna avícola que habita
en el sector e incluso el humedal urbano que conecta con el Parque María
Behety.
Aunque
el proyecto inmobiliario cuenta con autorizaciones municipales y
ministeriales, el recurrente señala que ninguno de ellos versa sobre un
potencial problema ecológico. “Ante la incertidumbre de que este hecho
pueda provocar daño, el instrumento que Salfa debe presentar es un
estudio de impacto medioambiental, y eso no existe”, dice el recurrente.
El
abogado también rebate que sean los tribunales medioambientales los que
deban pronunciarse respecto al contenido de su recurso.
“Lo que nosotros tememos es que, dado el paso del tiempo,
al momento de llegar la resolución del tribunal ambiental la obra ya
esté completa y no se justifique el ingreso a un estudio de impacto.
Antes de hablar de daño ambiental, es importante que podamos hablar de
los estudios de impacto”, dice.
Abogado de vecinos:
“El rechazo del recurso es una buena motivación”
Las
agrupaciones vecinales Alto Alerce II y Terra Australis –cuyos
integrantes son los beneficiarios del proyecto inmobiliario– se hicieron
parte en el recurso de protección a través del abogado Juan Carlos
Sharp.
“Por
las razones que sean, el rechazo del recurso es una buena motivación
para mantener la esperanza de los vecinos de que se va a poder construir
su proyecto habitacional”, dijo el patrocinante. “Es una gran alegría
para los vecinos que llevan tantos años postergados en su sueño de la
casa propia”, agrega.
De
todos modos, el abogado llama a la prudencia respecto a lo que el
máximo tribunal resuelva: “Como todo proceso judicial, hay que esperar a
que esto se termine. La parte que perdió en este recurso tiene derecho
de apelación dentro de cinco días. Lo prudente es esperar a ver qué dice
la Corte Suprema”.