Hace
algunas semanas Blanca Cárdenas, presidenta de la Junta de Vecinos
Número 20 del Sector Fiscal, recibió la llamada de una conocida que le
comentaba que estaban juntando materiales y alimentos para una persona:
Rosa Mardones. Ella tiene 63 años y trabaja en obras esporádicas
pintando colegios y áreas verdes. Pero actualmente no lo estaba pasando
muy bien.
Blanca
no lo pensó dos veces y juntó algunas bolsas y partió al sector de la
extoma de la Cruz Roja. Ahí donde solo hay cinco casas, entró al hogar
de Rosa. Nunca antes había visto algo parecido. “Estaba choqueada. Era
un lugar donde llovía mas adentro que afuera. No creía que todavía
había gente que viviera así”, comenta. Aunque a Rosa nunca le ha
importado esto. “Dentro de mi pobreza soy feliz. Tengo lo justo para
vivir y eso importa”, explica ella.
Desde
ese momento Blanca empezó a contactar a todos sus conocidos para
arreglar la casa de Rosa. El más importante fue Ivo Kusanovic, que
actualmente reside en Estados Unidos, y así empezó la cadena de favores.
Él comenzó a llamar a las personas que conoce en el mundo de la
construcción para que aportaran tanto con materiales como con personal
de trabajo. Así llegó con más gente con su aporte personal y después de
una semana ya había un centenar de personas arreglando la casa de Rosa.
“Ésta es la única ayuda que he recibido. He intentado contactarme con la
municipalidad, pero el número nunca contesta y no tengo otra forma de
poder hablar con ellos. Pero lo que ha hecho la gente es hermoso. No
tenían porqué hacerlo y me cambiaron la vida”. Blanca que ha ido todos
los días a ver cómo avanzan los arreglas de la casa, también muestra su
agradecimiento con la gente. “Aquí ayudaron muchas personas solo por el
hecho de ayudar. Aquí se muestra la solidaridad que existe entre
nosotros para apoyar a nuestra gente. Ella está sola, no tiene a nadie.
Si no hubiéramos llegado quizás cómo estaría ahora”, asegura ella.
Rosa espera que esta semana terminen los últimos arreglos en su casa.