De
a poco y buscando regresar a la normalidad dentro de la emergencia
sanitaria, diversos comerciantes del centro de Punta Arenas, han
reabierto sus locales a casi dos meses de haber cerrado.
En
un recorrido por el centro de Punta Arenas, se puede apreciar las filas
en diversos locales. Al ingresar a la Galería Gran Palace, de calle
Bories con José Menéndez, personal del centro comercial toma la
temperatura y dispone de alcohol gel a los clientes que ingresan. En el
interior, todos los locales comerciales en sus vitrinas advierten el
ingreso de cuantas personas pueden atender, como también instalando
medidas sanitarias para evitar contagios, además del uso obligatorio de
mascarillas.
Esta
apertura, trajo un alivio al comercio que no solo se vio afectado por
el estallido social desde el mes de octubre del año pasado, sino que
desde que se impuso el estado de emergencia en el país, debieron cerrar
los locales, al no comercializar productos de primera necesidad.
Candelaria
Villarroel, trabajadora del local “Tiffany”, relató el difícil momento
que ha vivido. “Del 18 de marzo hasta el sábado 9 de mayo estuvo cerrado
el local. Hasta ahora ha sido lento, pero se está atendiendo con todas
las medidas de seguridad. Durante el tiempo de cuarentena estuve en
casa, y claro que volver a trabajar hay temor porque vivo con mi mamá
que tiene 84 años, pero hay que retornar de a poco. Estamos trabajando
hasta las 19.00 horas, pero ha estado muy lento, pero los clientes
fieles vuelven”.
Jessica
Escalona, dueña de la joyería “Jessi joyas”, comentó que “trabajo acá
hace más de seis años, y con esto que pasó, como todo el comercio nos ha
afectado al no tener entrada durante un mes y medio, y hay que pagar
luz, gastos comunes, el arriendo del local. Ahora que abrimos no es que
la gente haga cola para entrar, pero me ha servido. Ojalá que se
mantenga esta apertura del comercio, pero que la gente entienda que no
hay que volverse loco en la calle. En ese aspecto hay que tomar todos
los resguardos que nos ha pedido el Ministerio de Salud. Desde el 20 de
marzo tenía cerrado y todo ese tiempo descansé bastante, pero muy
nerviosa de saber qué va a pasar. Soportamos bien estar sin trabajo este
mes, pero más tiempo ningún bolsillo aguanta. Claro que hay un temor de
contagiarse, pero estamos implementando aún más medidas sanitarias para
evitar esto”.
Por
su parte, Patricio Fuenzalida, dueño del local “Foto Stylo”, dijo que
“estaba entrando a endeudarme, pero ahora que se abrió ha estado lento,
pero eso es porque la galería tiene un control en el ingreso. Lo
importante es tener todo limpio, y me sirvió el tiempo de hacer
cuarentena en mi casa. No sé si va a volver a ser como antes todo, pero
de a poco se puede ir evolucionando en la economía, ya que yo llevo casi
dos meses
sin atender. Yo arriendo casa y local, el contador, son gastos que uno
ahora puede ir pagando. No tengo miedo de volver atender, pero me he
visto en situaciones que resolver. Éste es mi negocio y me gusta a mí,
me gusta la fotografía, imprimir y estampar. Mientras hago mi trabajo
con todas las medidas de seguridad no me preocupo. Los baños están
cerrados y la cafetería también cerrada, por lo que se ve la gente
partiendo de a poco. Yo atiendo de lunes a sábado de 10.00 a 13.00 y de
15.00 a 19.00 horas”.