Luego
de que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) diera a conocer las
cifras del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de junio, el ministro
de Hacienda, Mario Marcel, valoró los datos y estimó que para fines de
este año se podría alcanzar una inflación cercana al 4%, similar a la
meta del Banco Central.
El
titular de Hacienda señaló que la variación de negativa de 0,2%,
traducida en una inflación anual de 7,6%, es un reflejo de que “continúa
la desaceleración de la inflación con una velocidad similar o aún
superior a la de meses anteriores. Esta cifra negativa de 0,2% es la más
baja en muchos meses y la variación anual del IPC es la más baja desde
comienzos del 2022?.
Así,
Marcel calificó las cifras como “una buena noticia para los chilenos
que han sufrido las consecuencias de la inflación durante los meses
pasados”. A la vez, dijo, estas indican que la política macroeconómica
ha surtido efecto y que lo seguirían haciendo en lo que resta del año y
comienzos del 2024.
Es
así que a nivel local se refirió a esta temática el economista Juan
Luis Oyarzo, quien señaló que “el recuperarnos de la inflación ha sido
un trabajo arduo, donde el Ministerio de Hacienda liderado por el
ministro Marcel ha estado a la altura, en especial, por el balance
fiscal y la contención del déficit público que ha permitido la atracción
de capitales al país”.
Oyarzo
agregó que “no obstante, debemos recordar que es la autonomía del Banco
Central la que ha permitido -por medio de la tasa de interés- que
nuestra economía tenga el control del IPC. Sin esta autonomía, es
probable que el tema sería diferente. De modo, que el control de la
inflación es una buena noticia, pero la tarea ha sido técnica y
protagonizada por el Banco Central. Por supuesto, que esto tiene un
costo. Una tasa de interés tan elevada como la que tenemos en Chile
lleva a que las familias resientan sus ingresos disponibles, en
particular, aquellas que tienen menos recursos. De tal manera, el
endeudamiento por medio de créditos de consumo o créditos hipotecarios
son insostenibles para la mayoría de los hogares en Chile”.
Sin
embargo el economista fue claro en señalar que “esta baja en los
ingresos y en la posibilidad de endeudamiento, provoca una caída en el
consumo, llevando a que las existencias de las empresas se vean en sobre
stock, obligando a éstas a reducir sus precios. Es con esto, que las
empresas poseen ingresos por ventas bajos llevando a números rojos en
sus estados de resultados. En un escenario como este, se requiere
medidas concretas que ayuden a las empresas, y con esto no hablamos
solamente de grandes empresas, sino que de las PYMES que representan
cerca del 65% de los empleos formales en Chile. No se puede seguir
agregando peso a la mochila tributaria de las empresas, en especial, si
estamos ad portas de una recesión”.
Finalmente, Oyarzo dijo que “concordamos en la buena noticia de la baja
de la inflación”, pero alertó que “de seguir así, las PYMES no podrán
seguir sorteando el mismo nivel de generación de empleo, provocando
problemas en los puestos de trabajo. Es importante entonces, que en este
periodo -y a propósito del Pacto Fiscal que se encuentra promoviendo el
gobierno- se generé un dialogo más fluido con las agrupaciones de
empresas que permitan llegar a acuerdo, y no caer en los mismos errores que llevaron al rechazo de la reforma tributaria anterior”.