Mayo
de 2018 es una fecha que quedará en la historia de la Iglesia Chilena,
ya que se anunció que todos los obispos del territorio nacional habrían
presentado su dimisión ante El Vaticano. Entre ellos, el obispo de la
Diócesis de Magallanes, Bernardo Bastres Florence.
La
acción fue a raíz de los reiterados casos de abuso sexual ligados a la
Iglesia Católica chilena, en donde se ha comprobado que variadas
autoridades eclesiásticas han cometido tales delitos, incluyendo
encubrimientos y otros actos irregulares para evitar el público
conocimiento de esto.
En
su momento, el obispo de Punta Arenas aseguró que la renuncia masiva se
trató de un acto solidario. “Nos parecía que lo mejor era hacer esto,
indistintamente si uno tiene o no tiene dificultad. Al igual que todos,
yo puse mi cargo a disposición para que sea él que vea qué es lo mejor”,
dijo en su momento. En otra
oportunidad también manifestó “de esta forma, el Papa Francisco podrá
decidir quién puede seguir sirviendo y quienes son los nuevos que deben
llegar y mostrar la iglesia que él quiere. Queremos darle toda la
libertad para salir del impasse que estamos viviendo”.
Reflexión
Debido
a que Semana Santa es una fecha que invita a la reflexión, Diario El
Pingüino le preguntó al obispo sobre qué le parecía la situación actual
de la Iglesia Católica, ante esta investigación de la justicia.
“Nosotros
estamos como Iglesia reconociendo en primer lugar que las víctimas
tienen que ser el centro, y por lo tanto hay que escucharlas, acogerlas y
debemos reparar el mal que hemos realizado. Ya hace varios años venimos
trabajando en eso. Eso mismo nos ha dicho el Papa, que entre todos
debemos enfrentar la situación que nos ha tocado vivir”, indicó Bastres.
El
obispo finalizó invitando a todas las personas que se sientan perdidas,
a encontrar resguardo en la iglesia si así lo estiman conveniente. “El
mensaje del Evangelio nos ayuda justamente a determinar para qué vivimos
y cuál es el sentido de nuestras vidas. Yo creo que a medida que nos
acerquemos a Jesucristo y conozcamos el Evangelio, y en la medida que
trabajemos para los demás, nuestra vida tendrá sentido y tendremos mucha
más esperanza y optimismo”, concluyó el prelado.