En
su visita de dos días a Punta Arenas, el Gran Maestro de la Gran Logia
de Chile, Sebastián Jans, expuso ayer en el foro panel “Educación Laica
para el siglo XXI” los lineamientos que inspiran la doctrina educativa
de la masonería.
En
la oportunidad, Jans presentó las bases que deberían orientar a
cualquier institución “que busque desarrollar proyectos educativos
laicos, construidos sobre los fundamentos de la igualdad, la tolerancia y
la diversidad de origen (sexual, étnica, religiosa, económica, social,
cultural y otras), que permite fortalecer las relaciones humanas,
indispensables para lograr ambientes de convivencia armónica para educar
y crecer con compromiso en torno a la justicia y la responsabilidad
social”, como se expresa en la Carta de la Educación Laica, presentada
en marzo de este año en la ciudad de Concepción.
“Con
esta carta lo que hacemos es definir la educación para la libertad de
conciencia, a partir del fortalecimiento de ella en el educando”,
fundamentó el Gran Maestro Sebastián Jans.
Asimismo,
agregó que “no se puede fortalecer asignándole cierto sistema valórico
sustentado en una verdad determinada. Si se le está entregando clases de
religión a un niño, lo está condicionando”.
Desastre de Rancagua
El
3 de diciembre del año pasado, la ministra de la Corte Suprema Rosa
María Maggi abrió un sumario administrativo en contra de los jueces de
la Corte de Apelaciones de Rancagua, Emilio Elgueta Torres, Marcelo
Vásquez Fernández y Marcelo Albornoz Troncoso, por un posible tráfico de
influencias. Elgueta y Albornoz pertenecían a la Logia de Rancagua.
– Gran Maestro, ¿qué tanta presencia tiene la Masonería, a través de sus integrantes, en el Poder Judicial?
“Hay
muchos hermanos que trabajan en distintas instancias, no me atrevería a
hablar de porcentajes, pero están presentes en los diferentes
estamentos del sistema. Es gente que ha contribuido al establecimiento
de la verdad en diversos ámbitos”.
– ¿Qué ocurrió con los jueces de la Corte de Apelaciones de Rancagua?
“Es
un tema que está siendo investigado por el propio Poder Judicial y la
Fiscalía. En lo que a nosotros respecta, tuvimos la posibilidad de
constatar que había prácticas contrarias a los principios dentro de la
logia y eso fue lo que sancionamos. Hemos sido claros en señalar que no
vamos a tolerar prácticas que vayan en contra de nuestros valores”.
– ¿Qué tipo de prácticas fue las que sancionaron?
“En
el ámbito masónico tienen que ser personas que respondan con mucha
precisión a las exigencias valóricas con las cuales construimos nuestras
concepciones éticas. Somos además de una institución, una orden ética,
por lo tanto, la reglas que se imponen son muy altas”.
– En concreto, a ojos de la Masonería, ¿qué transgredieron los jueces?
“Manifestaciones
de corrupción, falta de relación fraternal desde el punto de vista de
la práctica cotidiana, todo lo cual está dentro de lo que significa una
conducta impropia. Me parece inaceptable, por ejemplo, que una persona
que fue sancionada por determinados delitos, no se le haya aplicado
dentro de la Masonería las sanciones correspondientes a la gravedad de
los actos cometidos. Me refiero al doctor (Luis) Arenas. Él debió haber
perdido la calidad de miembro de la orden, no por decisión de las
instancias superiores, sino por el tribunal de su logia”.
– Se dice que usted se molestó mucho al conocer esta situación.
“Más
que molestarme tenía que tomar las decisiones correctas, que fueron que
nuestro consejo de la Gran Logia de Chile tuviera que tomar decisiones
que yo desde luego compartí y promoví.
– Eso se tradujo en la expulsión inmediata.
“En
la expulsión inmediata, que es una facultad que está dentro de nuestra
constitución y reglamentos. Dejaron de ser masones, que es lo más grave
que puede aplicarse. Para mí, no solo eso es grave, también lo es mucho
más la decisión de intervenir la logia, porque es una comunidad
fraternal”.
– ¿Cómo afectó esta situación la imagen que tiene la Masonería ante la opinión pública?
“Asumimos
que hay un costo, pero teníamos que afrontarlo sobre la base de
nuestras convicciones. Pero también percibimos que la gente ve como
positiva la decisión que se tomó”.
José Benítez