E l cuantioso número de reconocidos personajes políticos de los más
diversos sectores que han sido incluidos en la polémica lista de dirigentes
que, a primeras luces, ha incurrido en financiamiento electoral de dudosa
procedencia, desencadenando en la comunidad una ola masiva de desconfianza, no
sólo frente a la autoridad sino, por sobre todo, hacia la institucionalidad que
los ampara.
Es así como en la última marcha convocada por los estudiantes, llamó
la atención la incontable cantidad de pancartas con la cara de diferentes
actores de la escena política nacional, particularmente quienes se han
manifestado contrarios a la amplia cantidad de reformas sociales.
La propia Presidenta Michelle Bachelet también fue objeto de los
ingeniosos diseños que formaron parte de la multitudinaria convocatoria, dando
cuenta de la estrepitosa caída de una de las figuras públicas mejor evaluadas
al inicio de su administración.
Bajo este contexto, cabe señalar que la comunidad nacional no sólo se
ha expresado últimamente por medio de las encuestas semanales y mensuales que
agudizan y generalizan cada vez más la llamada crisis de representación, motivo
por el cual hace algunos días los principales timoneles del conglomerado
oficialista se reunieron para redireccionar el adverso devenir a enfrentar,
sino que, además, hemos sido testigos de una práctica poco habitual en la
Región de Magallanes: el ataque a sedes partidarias.
Finalmente, fue el propio diputado Gabriel Boric quien en entrevista
con Tele13 Radio, y pese a reconocer el aporte de la propuesta de
transparencia, fustigó la instancia indicando:
“Pensar de que un informe hecho por académicos y técnicos va a
solucionar la crisis de legitimidad que hoy en día tiene el sistema político,
es absolutamente ingenuo, creo que es intentar tapar el sol con un dedo”,
comentó Boric, dando cuenta de la realidad apreciada desde la independencia partidaria.