Los
laboratorios naturales son entendidos como lugares geográficamente
delimitados con atributos únicos en el planeta, en los cuales es posible
estudiar procesos naturales, tanto geológicos como biológicos, desde
múltiples disciplinas científicas.
Dada
la singularidad de Chile, es posible encontrar varios de estos
laboratorios naturales, entre ellos la zona más austral, la Patagonia.
Es
allí que surge el proyecto Nodo Laboratorio Naturales Subantárticos
(Nodo LNS), que tuvo una duración de 16 meses, en los cuales su
principal objetivo fue promover la actividad científica para el
desarrollo de los laboratorios naturales.
Esta
iniciativa ha estado fuertemente vinculada al trabajo desarrollado por
el Nodo Ciencia Austral, quienes desde su quehacer como Nodo Macrozonal,
buscan identificar y validar brechas para el correcto desarrollo
científico-tecnológico de cada macrozona del país.
De
esta manera, se abordaron los ecosistemas más australes del planeta:
las regiones de Aysén y Magallanes y la Antártica Chilena.
Hoja de Ruta y Geoportal
Dentro
los principales alcances de la iniciativa, se destacan la confección de
una Hoja de Ruta, que mediante un proceso participativo con diversos
actores locales, ha logrado establecer iniciativas científicas para
desarrollar en el corto, mediano y largo plazo.
Otro
resultado relevante es el diseño y construcción de un prototipo de
soporte tecnológico, denominado Geoportal, el que permite visualizar,
editar datos e información científica así como los productos
estratégicos del proyecto con acceso directo al público.
El
Nodo LNS abordó 4 sitios pilotos que son: Isla Madre de Dios y Cabo de
Hornos, en la región de Magallanes y en la región de Aysén comprendió
los sitios Pitipalena- Añihué y Laguna San Rafael.
Laura
Sánchez Jardón, ecóloga de la Universidad de Magallanes y directora del
Nodo LNS señaló que con este proyecto se logró aunar a un gran número
de investigadores que trabajan en ambas regiones.
Así también, la directora enfatizó que estos dos productos son claves para continuar trabajando en los territorios.
“Nuestra
Hoja de Ruta tiene una visión compartida de futuro, ya que contiene una
serie de iniciativas y proyectos para continuar con el espacio
colaborativo. En segundo lugar, se creó una plataforma informática que
se llama Geoportal, que es un espacio virtual para compartir datos e
información entre los científicos y también de éstos con las comunidades
locales, lo que incluye además de académicos y educadores a
agrupaciones sociales, municipios y otros actores del sector público y
del privado-productivo”, indicó Sánchez.
En
tanto, Carla Henríquez, coordinadora de la iniciativa en Magallanes,
manifestó que ésta permitió identificar los principales desafíos y
oportunidades que presentan estos territorios australes en cuanto a la
investigación científica, la tecnología o el conocimiento en general.
“Este
fue un proyecto que, desde su inicio, buscaba el trabajo colaborativo e
integrativo de los distintos actores involucrados en la CTCi”, explicó
Henríquez.