Un
cultivo tradicional y muy querido en Magallanes está de vuelta luego de
vivir una experiencia traumática. En las últimos décadas, debido a la
introducción de parásitos, “pasamos de tener casi 200 hectáreas
cultivadas de papa en la región a tener apenas 13, o sea una baja muy
fuerte”.
A
fuerza de investigación y disciplina, los profesionales de INIA
Kampenaike pudieron ayer dar a conocer orgullosos, que esa peligrosa
tendencia se ha revertido y no solo eso, sino que existe una importante
oportunidad de negocios, si se siguen algunas pautas determinadas por la
investigación en terreno.
Francisco
Sales, director de INIA Kampenaike. explicó: “Nuestra investigación
duró cuatro años y permitió combatir un parásito que ha afectado la
producción de papas en la región. Gracias a ello, hemos entregado papas
con semilla certificada a más de 100 productores de Magallanes”.
La
investigación dio un salto en productividad. “Logramos incrementar la
producción de papa desde seis toneladas por hectárea a 20 y hasta 40
toneladas por hectárea, lo que ha venido a cambiarle la vida a las
personas que viven de este tipo de cultivo”, expresó. “Además, recibimos
con mucha felicidad la aprobación de un nuevo proyecto del Consejo
Regional para continuar esta investigación y poder atender a más de 300
productores al año”.
El
90% de la oferta regional proviene del norte lo que abre un gran
potencial de mercado, dijo. “Pero lo más importante es que descubrimos
que si se siguen ciertas recomendaciones esta puede ser una muy buena
oportunidad de negocios”, expresó.
Agregó
que a nivel regional la población prefiere los productos locales
“porque estás consumiendo un producto que tiene una calidad muy buena,
sino superior a la que llega del norte. Además, el público valora mucho
que se trata de un producto fresco producido localmente”.
Otro objetivo de la nueva etapa será el desarrollo de un sistema de alerta temprana para enfrentar heladas.
@PedroEscobar