Los océanos capturan cerca de un tercio del CO2 producido por la actividad humana y el
90% del calor resultante de esas emisiones. Chile está entre los cinco
países con mayor superficie marina protegida a través de diversas
figuras de protección, como Parques Marinos, Reservas Marinas,
Santuarios de la Naturaleza, Reservas Nacionales, Áreas Marinas Costeras
Protegidas de Múltiples Usos (AMCP-MU) y las porciones marinas de los
Parques Nacionales, como es el caso del Parque Nacional Bernardo
O’Higgins.
Actualmente,
de las 13 Áreas Marinas Costeras Protegidas a nivel nacional, solo
cuatro cuentan con planes de manejo. Las restantes deberán elaborarse
antes del 2030, según se definió en la Estrategia Climática a Largo
Plazo. La Región de Magallanes y de la Antártica Chilena cuenta con dos
AMCP-MU: Seno Almirantazgo y Francisco Coloane. Esta última fue
constituida el 5 de agosto de 2003 y consideró una zona núcleo –el
primer parque marino decretado en nuestro país– cuyo objetivo central es
la conservación de la biodiversidad, tiene una superficie total de
66.833 hectáreas, de las cuales aproximadamente 1.506 hectáreas
corresponden al Parque Marino.
Ayer se conmemoró el Día Mundial
de los Océanos, por lo mismo la Seremi de Medio Ambiente de Magallanes
entregó esta información y recalcó la importancia de los océanos para
combatir el cambio climático y la necesidad de avanzar en la aprobación
del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP).
“Durante
el 2018 se realizó la actualización del Plan de Manejo del AMCP-MU
Francisco Coloane, con la visión de implementarlo y efectuar una
administración efectiva en el área. Celebramos la aprobación del
documento, ya que nos permite comenzar a trabajar en la instalación del
Consejo Local de Gestión e implementar varios programas como el de
vigilancia y fiscalización”, dijo la seremi del Medio Ambiente, Daniela
Droguett Caro.
En el Plan de Manejo se definieron
cuatro objetos de conservación: el área de alimentación de la ballena
jorobada (Megaptera novaeangliae), áreas de reproducción del pingüino de
Magallanes (Spheniscus magellanicus), colonias reproductivas de lobo
marino común (Otaria flavescens) y los bosques de macroalgas (M.
pyrifera, Lessonia ssp, Durvillaea antartica).
Según
explicó la autoridad ambiental, “los objetos de conservación son
fundamentales para las áreas protegidas y representan la biodiversidad
de un paisaje a ser conservado, y que pueden ser utilizados para medir
la efectividad de las medidas de conservación”.
El
AMCP-MU Francisco Coloane considera las porciones de agua, el fondo de
mar, las rocas, la playa y los terrenos de playas fiscales que
corresponden a los sectores comprendidos en el borde costero del
Estrecho de Magallanes y fiordos adyacentes a la isla Carlos III.
Durante
los próximos meses el Ministerio del Medio Ambiente y el Consejo de
Ministros para la Sustentabilidad deberán revisar y aprobar los planes
de manejo del AMCP-MU Seno Almirantazgo y Santuario de la Naturaleza
Bahía Lomas.