Instancia a la que fueron invitados
parlamentarios de distintos sectores políticos y liderada por los
ministros de Justicia, Hernán Larraín, y de Desarrollo Social, Alfredo
Moreno.
La
iniciativa no estuvo exenta de polémicas ya que parlamentarios de la
oposición acusaron al gobierno de intentar dividir a la coalición al
invitar sólo a algunos diputados y senadores, marginando a aquellos que a
su parecer debieran haber integrado esta mesa de diálogo, como es el
caso de Pamela Jiles quien preside la Comisión de Familia en la Cámara
Baja.
Al
respecto, el diputado del Movimiento Autonomista y representante del
Frente Amplio (FA), Gabriel Boric, indicó que “hemos decidido participar
porque tenemos la convicción de que este tema en Chile no permite
mezquindades y que hay que buscar por todos los caminos, para llegar al
cuerdo más transversal posible que permita que las condiciones de
nuestros niños, niñas y adolescentes sean de integridad, cariño,
respeto, posibilidades y no lo que tenemos particularmente hoy en día
con una infancia vulnerada.
Por
su parte, el líder de Revolución Democrática (RD), Giorgio Jackson,
insistió, en el programa Estado Nacional de TVN, sobre “una posible
intencionalidad política de tensionar internamente al bloque”.
El
diputado sostuvo además que “no es bueno que se tensione invitando sólo a
algunos a dedo y no al resto. Yo me imagino que (Boric) hará presente
esa inquietud al Gobierno para que (las reuniones) ojalá sean lo más
abiertas posibles a la sociedad civil”.