En
el segundo piso del Teatro Municipal de Punta Arenas se realizó una
reunión de seguridad pública, para coordinar los resguardos respecto de
diversos actos vandálicos protagonizados por estudiantes de
establecimientos educacionales de la región.
El
alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, y el mayor de Carabineros
Hugo Jaque aseguraron que los jóvenes han consumido drogas, ingerido
alcohol y rayado la infraestructura pública en la Plaza de Armas.
Jaque
precisó que ellos no pueden prohibir las reuniones en lugares públicos y
tampoco pueden hacer control de identidad. “Hemos podido identificar a
muchos menores, de diferentes colegios. Ha habido muchos reclamos. Hasta
el momento hay cinco denuncias formales por lo que ocurre en la Plaza
de Armas; la del homicidio del fin de semana recién pasado, un robo con
violencia y tres agresiones con lesiones leves”, manifestó.
Directores
El
director del Instituto Superior de Comercio (Insuco), Víctor Mansilla,
admitió que algunos estudiantes del establecimiento educacional han
participado en estas reuniones en la Plaza de Armas, y por lo mismo
señaló que están llevando a cabo una serie de acciones preventivas junto
a Carabineros. “A veces uno está de manos amarradas por la normativa de
educación, respecto de lo que sucede más allá de las puertas del
establecimientos educacional, tanto antes como después de clases”,
agregó.
Néstor
Ríos, director del Liceo Sara Braun, también señaló que sus estudiantes
han participado en esas reuniones en la plaza. “Las veces que lo hemos
pesquisado, citamos inmediatamente a los apoderados y hemos intentado
intervenir en ese actuar. Normalmente, quienes han estado, que no han
sido muchos, han tenido una reacción negativa, por lo que es necesario
que la familia esté presente. Sabemos que existen distintas
complicaciones con los padres en ciertas ocasiones y estamos conscientes
de que esto igual es un factor en sus acciones”, precisó.
La
coordinadora de convivencia de la educación media del Instituto Sagrada
Familia (Insafa), Viviana Álvarez, manifestó su preocupación porque en
el recinto escolar saben que algunas alumnas mantienen lazos de amistad o
comparten con estudiantes vinculados con actos vandálicos. Por lo
mismo, llamó a los apoderados a estar atentos con el horario de salida,
saber dónde están y con quiénes se relacionan. Principalmente pidió a
tener un contacto más permanente con el establecimiento educacional.
Ana
María Mizunuma, coordinadora de convivencia del Liceo María
Auxiliadora, indicó que es una situación preocupante, porque pueden
existir malas influencias. “Uno puede inculcar buenas acciones como
adulto, pero se contagian entre ellos mucho más fácilmente. Por lo
mismo, es importante este trabajo preventivo y hablar con las familias
sobre su rol”, agregó.
David Fernández.