“Ellos
están recuperando algo que les es propio y que fue vendido de manera
absolutamente ilegal”, fueron los dichos del alcalde de Recoleta, el
comunista Daniel Jadue, ante las palabras del líder de la Coordinadora
Arauco Malleco (CAM), Héctor Llaitul, quien reconoció que el robo de
madera como medio para poder obtener recursos.
En
su programa de YouTube “Sin Maquillaje”, Jadue señaló que las polémicas
declaraciones de Llaitul las entiende “como que a Chile le falta asumir
que le robó la tierra al pueblo mapuche, a los pueblos originarios y
que se la ha venido robando durante mucho tiempo”.
Tras dichas declaraciones, el excandidato presidencial ha sido blanco de transversales críticas.
En Magallanes, diversos políticos regionales a favor del Apruebo, lo criticaron duramente.
El
expresidente regional del PS, Juan Marco Henríquez, dijo que “el
alcalde Jadue una vez más demuestra que prioriza su propia agenda y sus
propios intereses. Sus palabras son inapropiadas y contraproducentes. Si
bien compartimos la tesis de hacer justicia a los temas de
territorialidad mapuche, el camino trazado por la CAM no puede ser
validado ni justificado. Podemos diferir de la ruta del Presidente Boric
en la Macrozona Sur, pero otra cosa es validar la acción armada.
Nuestro esfuerzo debe ser insistir en el diálogo y la búsqueda de
soluciones en un contexto democrático como ha planteado el gobierno”.
Por su parte, el secretario
regional de la DC, Juan Francisco Miranda, manifestó que “el alcalde
Jadue hace rato que viene exponiendo una mirada que tiende a justificar
actos que atentan el res-peto al Estado de Derecho. En este caso con su
opinión justifica los medios con los que actúa la CAM y su líder
Llaitul. Es lamentable, pues cuando necesitamos concentrar fuerzas,
voluntades y acciones para la paz social, respeto a las comunidades y
personas, y combatir la violencia, delincuencia y narcotráfico existan
voces que relativicen o justifiquen a quienes se salen de las reglas de
convivencia de una sociedad. Prefiero al alcalde Jadue jugado en
políticas como las farmacias populares, inmobiliaria social y educación
popular que al alcalde díscolo”.