El
economista y consejero regional Alejandro Riquelme se mostró contrario a
la idea de extender el impuesto a los combustibles a las grandes
empresas del país, debido a que, a su juicio, el tema de fondo debiera
ser el cambio de enfoque, es decir, apuntar a disminuir o eliminar
impuestos y tener un estado más eficiente que seguir la línea contraria.
La
propuesta fue hecha por el presidente de Asoducam, Miguel Cárdenas, y
anteriormente también había sido defendida por el dirigente sindical de
ENAP Magallanes, Alejandro Avendaño.
Al
respecto, el economista y consejero regional Alejandro Riquelme,
recordó que el origen del impuesto a los combustibles fue financiar la
reconstrucción de las carreteras dañadas luego del terremoto de 1985,
gravando a quienes las utilizan. “Pero las líneas aéreas no usan las
carreteras, las mineras como tales tampoco, sí las usan las empresas que
la minera contrata para llevar productos a la minera, de ahí que sea un
impuesto discriminatorio en su aplicación”.
A
su juicio, sin embargo, el cambio es otro. “Estamos con inflación,
estamos con recesión, entonces el paradigma es el que hay que cambiar.
Menos impuestos y más eficiencia pública. Boric dijo que sus asesores
nunca iban a ganar más de 10 veces el sueldo mínimo y esta semana pasó
colado que sus asesores iba a ganar seis millones, es decir, no cumplió
lo que dijo”, comentó en referencia al sueldo de Lucía Dammert, jefa del
segundo piso de La Moneda, pero de quien el Gobierno destacó que gana
un millón de pesos menos que su predecesor.
Riquelme
afirmó, además, que la mitad de lo recaudado por la reforma tributaria
de Bachelet se gastó en nuevas contrataciones para el Estado, “es decir,
en ‘pitutos’”.