La deuda externa de nuestro país volvió a crecer el año pasado, pero a uno de los menores ritmos de la última década.
Desde el mercado financiero se indica que, como porcentaje del Producto Interno Bruto (PBI), la deuda externa se situó en alrededor del 72 por ciento, cifra inferior a la alcanzada durante la pandemia.
Cifras
De acuerdo a lo informado ayer por Diario Financiero, el cierre 2023 por instituciones es el siguiente:
-Empresas no financieras: 100 mil 598 millones de dólares.
-Inversión Extranjera directa: 54 mil 939 millones de dólares.
-Gobierno General: 47 mil 222 millones de dólares.
-Bancos: 31 mil 456 millones de dólares.
Manuel José Correa
Al respecto, el economista Manuel José Correa destacó ayer esta información, ya que -según indicó- el endeudamiento privado no es un fenómeno negativo en sí mismo, sino que incluso puede ser visto como un aspecto positivo.
Según explicó: “Cuando va aumentando la deuda privada no es en sí una situación negativa, porque está muy encadenado con las inversiones netas de capital, entonces, normalmente los países cuando se están capitalizando para distintos proyectos, las empresas que hacen grandes proyectos, por eso la deuda aumenta”.
Según explicó en este caso, “es una capitalización en bienes de producción, entonces tiene un componente positivo, porque te endeudas para generar producción y obviamente una rentabilidad, que te permite pagar la deuda y, además, capitalizarte”.
Deuda pública
En cuanto a la deuda pública, Correa manifestó su preocupación por el hecho que el Gobierno ha emitido bonos de deuda pública, con tasas de interés asociadas al cumplimiento de metas sociales, como por ejemplo, metas en temas de género, que presionarán a futuros gobiernos a cumplir con una agenda política que, probablemente, no sea la que persiguen, a riesgo de pagar más intereses por esas deudas.