De
esta manera, culmina un proceso que comenzó en febrero de 2018, cuando
en ese entonces el gobierno de Michelle Bachelet suscribió el acuerdo de
libre comercio denominado Tratado Integral y Progresista de Asociación
Transpacífico (por su sigla en inglés, CPTPP o TPP11). Este tratado
involucró a tres distintos mandatos presidenciales, puesto se discutió
también en el período de Sebastián Piñera y ahora en el de Gabriel
Boric.
Chile
debía informar su entrada al TPP11 a Nueva Zelanda, puesto que esta
nación es la responsable de certificar el ingreso de los países al
acuerdo y de garantizar la ejecución del texto suscrito.
Tras
este proceso, el tratado necesita un plazo de 60 días para su entrada
en vigencia, lo que ocurrirá en febrero de 2023, y luego el gobierno del
Presidente Gabriel Boric deberá informar en el Diario Oficial que Chile
realizó los últimos trámites para ser parte del TPP11, instancia
comercial en la que compartirá con Australia, Brunei Darussalam, Canadá,
Malasia, México, Japón, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam.
Pero
este tratado como beneficiará a Chile y a nuestra región. Pingüino
Multimedia conversó con los economistas Juan Luis Oyarzo y Manuel José
Correa, quienes dieron a conocer como beneficia al país el TPP11.
Correa
expresó que “el TPP11 busca dar mayores certezas jurídicas a los socios
comerciales ante controversias, lo que es positivo para la inversión
extranjera que Chile tanto necesita, y particularmente nuestra región,
foco de desarrollo de H2V. Es así como, estos últimos años hemos
comprobado lo relevante que es la inversión en Chile, ya que cuando esta
se estanca o reduce, las consecuencias son visibles en el nivel de
empleo y estancamiento de los salarios reales, tal como sucedió en los 4
años de Bachelet. Chile y Magallanes tienen un tremendo desafío en
mejorar la productividad de los trabajadores, para que el positivo flujo
de inversión extranjera pueda ser capitalizado en mejores salarios y
nuevos emprendimientos que impulsan la calidad de vida de nuestros
ciudadanos. Tenemos un gran desafío de despejar la incertidumbre que
provocan los procesos de reforma mal pensados de índole constitucional,
previsional o tributario. Tenemos el gran desafío en solucionar nuestras
deficiencias en educación, vivienda, salud, seguridad y otros que nos
den un piso de seguridad y justicia, desarrollando una economía
circular, sólida y pujante que no sobrepase nuestro techo ecológico. En
consecuencia, el TPP11 es una gran oportunidad y dependerá de nosotros
mismos capitalizar sus beneficios”.
Por
su parte, Oyarzo, dijo que “la magnitud de un tratado como el TPP11 es
tremendo, en particular, porque no podemos dar la espalda a la
integración económica, y menos a un tratado que está considerado como
uno de los más grandes a nivel mundial. Este tratado trae beneficios
directos a nuestra economía tanto nacional como regional, no obstante,
ha estado más bien rodeado de
una desinformación importante y sobre todo ha sido convertido en una
bandera de lucha política más que en un instrumento de transformación
económica, que al final del día era lo importante. Este tratado permite
reducir los aranceles para las exportaciones en cerca de 3.000 productos
haciendo a nuestras empresas más competitivas fuera del país. Asimismo,
este tratado permite mayores posibilidades de obtención de materias
primas, generando ingresos anuales que pueden superar los 1.200 millones
de dólares, sólo en el ámbito comercial”.