En el día de ayer, el clima se apiadó de los locatarios del Parque María Behety, ya que luego de varios días batallando con los vientos y chubascos de agua nieve, los comerciantes pudieron atender con normalidad a los cientos de magallánicos que se agolparon en el sector sur de la capital regional para disfrutar de la primera jornada festiva de esta semana.
Pese a que en algunos momentos el viento y la lluvia asomaron por los cielos, el día en general pudo ser disfrutado por familias completas, quienes se acercaron al parque para conmemorar las Fiestas Patrias.
“Anticuchos, sopaipillas, mote con huesillo y choripanes tenemos en este puesto”, contó Ayleen García propietaria del puesto 107 “Pelotón”, quien agregó que tuvieron suerte porque el viento nos afectó mayormente por la ubicación que tienen.
Por otra parte, los magallánicos también se hicieron presentes en las variadas kermesses disponibles. Una de las más concurridas fue sin duda la del Instituto Don Bosco, donde más de mil personas participaron de las actividades preparadas para la ocasión. Uno de los más demandados por el público fue el “Circo del Terror”, ubicado en el teatro del colegio, donde personificaciones de payasos asesinos, agarrones repentinos en los pies y gritos espeluznantes jugaban con el miedo y suspenso de quienes ingresaban al lugar.
Otro de los atractivos fue el tradicional tour por el campanario del Instituto, donde guías comentaron parte de la historia de los religiosos que habitaban en lugar antes de convertirse en lo que se conoce hoy en día.
La mejor empanada criolla de Punta Arenas
También durante la tarde de ayer se realizó la final del concurso “Mejor Empanada Criolla”. Esta vez, cuatro personas pertenecientes a los medios de comunicación regionales (entre ellos Juan Carlos Salvador, camarógrafo de diario El Pingüino) tuvieron la difícil misión de elegir a la mejor empanada de Punta Arenas, título que se disputaron ocho cocineras representando a sus respectivos barrios.
Este año, quien obtuvo el primer lugar fue Sandra Onetto, representando a la Población Archipiélago de Chiloé, quien manifestó que “desde el momento que gané el concurso a nivel de barrio, no paré de trabajar, junto a un excelente equipo. Estoy agradecida de mi jefa de trabajo, que me dio permiso para hacer todo por el concurso, a mi amigo, un maestro de las empanadas, Jorge Velásquez, y a todo mi barrio que me apoyó ¡Estoy feliz!”. Comentó que con el dinero ganado se dará un día de relajación junto a su marido y lo demás, lo invertirá en su sueño: Tener un puesto de comida.
El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, expresó: “Fue una gran final, esta fue una selección en cinco barrios con la colaboración total de los vecinos. Las cocineras tuvieron que cocinar con 0 grados de temperaturas, haciendo empanadas prácticamente en vivo, hemos demostrado que podemos hacer vida de barrio haciendo cosas tan simples como un concurso de empanadas. Hubo entrega, participación, cocina en vivo, frente al Estrecho ¿En qué otra ciudad sucede eso? Solamente en Punta Arenas”.