El
excanciller y otrora militante de la Democracia Cristiana (DC), quien
hace pocas semanas renunció a la colectividad Ignacio Walker, conversó
en el programa radial “Las Cosas por su Nombre” de Pingüino Multimedia
que se emite de lunes a viernes a las 12 horas.
El
exmilitante que tuvo la oportunidad de presidir la colectividad por
cinco años, se refirió a la crisis que hoy vive el falangismo y también
al proceso constituyente.
– ¿Por qué fue el último Walker en salir de la DC?
“Yo
tuve hasta el final la esperanza de que pudiera haber una reacción.
Nueve expresidentes del partido encabezados por Eduardo Frei, habíamos
pedido, en su oportunidad, algo lógico, que el partido diera libertad de
acción en materia del Apruebo y Rechazo y miren lo que ocurrió ahí. La
mayoría de nuestros parlamentarios estuvieron por el Rechazo y la
inmensa mayoría del electorado democratacristiano estuvo por el Rechazo.
Se nos negó esa posibilidad. Después, los mismos nueve expresidentes
encabezados por Eduardo Frei, pedimos algo lógico que era una mesa
integrada que pudiera reflejar el ánimo interno, la diversidad y se nos
negó esa posibilidad. Ahí vinieron una serie de circunstancias que
llevaron primero, a Patricio a renunciar, después a Matías y finalmente
yo que había sido cinco años presidente de la Democracia Cristiana, y
fue algo con mucho dolor, porque mi vida gira entorno a la Democracia
Cristiana”.
– ¿Qué le pasó a la DC?
“Hemos
tenido 80 años de una historia muy notable porque la Democracia
Cristiana escribió páginas muy significativas de la historia de Chile y
de América Latina. A mí me cuesta hablar de la DC porque yo deseo que le
vaya bien, a mí me cuesta decir expartido”.
– La DC era partido bisagra del país, que le daba la armonía que necesitaba la derecha y la izquierda…
“La
Democracia Cristiana ha cumplido un rol muy importante durante 80 años,
en el sentido de velar por ciertos equilibrios fundamentales en el
sistema político. Un partido marcado por el signo del cambio social, de
la reforma, la lucha contra la dictadura, una transición pacífica hacia
la democracia que fue clave, personajes como Patricio Aylwin y Gabriel
Valdés, después tuvimos los 20 años de la Concertación, que a mi juicio
son los 20 mejores años de la historia de Chile”.
– Pese a que lo ninguneen las nuevas generaciones que están gobernando…
“Claro,
y tanto es así que yo escribí un libro que se llama “Pasión por lo
posible, Aylwin la transición y la Concertación”, donde respondo a la
pregunta ¿Por qué hicimos lo que hicimos? Con un afán pedagógico”.
– En diciembre votaron un poco más de 8 millones de personas por Boric y por Kast. Ahora en el pasado plebiscito votaron 13 millones de personas, es decir, se sumaron 5 millones de nuevos “chilenos”, ¿dónde estaban esos chilenos?
“Siempre
he sido partidario del voto obligatorio, porque la ciudadanía no está
solo compuesta de derechos, también de deberes, de responsabilidad.
Segundo, los cinco millones adicionales de votos significó que el 86% de
la gente votó en el Plebiscito de Salida el 4 de septiembre y eso fue
muy gravitante en el triunfo muy notable del 62% del Rechazo, yo fui
parte de la centro izquierda por el Rechazo, ese es mi domicilio
político los últimos 35 años, siempre he sido el centro de la centro
izquierda, y eso comenzó a transformarse en un casillero vacío, el
centro comenzó a quedar huérfano de representación política y la DC ha
tenido un giro hacia la izquierda y es muy lamentable, porque es una
forma de abandonar ese centro político que es tan gravitante”.
– Auditores de nuestro programa señalan que “los políticos deben entender que en este preciso momento no interesa el problema de la nueva Constitución”...
“Estoy
completamente en desacuerdo y lo digo con mucho respeto, porque no se
olviden que en el Plebiscito de Entrada el 78% del país dijimos
que queríamos una nueva Constitución e incluso una Convención elegida
íntegramente, ahora fue una mala experiencia y por eso no podemos
tropezar dos veces con la misma piedra, pero ojo que el objetivo de una
nueva Constitución en el cual está empeñada la palabra y el compromiso
por escrito público de Chile Vamos. No nos equivoquemos, tenemos que
zanjar una vez por todas el tema constitucional”.
– Una auditora agrega que “lo
importante para los ciudadanos son: seguridad, inflación, inmigración
ilegal y todo aquello que conlleva este tipo de problemas. Ignacio, cuando fue el Plebiscito de Entrada no teníamos este tipo de problemas…
“Sí, si lo teníamos,
teníamos problemas de seguridad, microtráfico, narcotráfico, crimen
organizado, esto viene de muchos años, la delincuencia, y eso no partió
el 11 de marzo”.
– La inflación que tenemos hoy día y la crisis económica…
“¿Por
qué tenemos inflación hoy día? Por dos razones. Uno porque hay un
factor externo, la inflación está en Estados Unidos, en Europa, hay un
tema internacional. Dos, hay un factor interno que es la demagogia, el
populismo, las irresponsabilidades del año pasado de dos cosas: los
retiros de fondos previsionales y segundo, el IFE. El IFE benefició a
7,5 millones de personas de las cuales 5,5 millones no había perdido ni
el trabajo, ni el salario, o sea, para ellos fue un sobresueldo, fueron
80 mil millones de dólares que se inyectaron a la economía y eso
equivale a un presupuesto de la nación completo y ahí estamos viviendo
las consecuencias de la inflación”.