“El Centro de Rehabilitación es esencial para apoyar a todas las personas que tenemos discapacidad”

Ser embajadora o embajador de las Jornadas por la Rehabilitación en Magallanes, no es tarea fácil. Cada año, nuevos rostros llevan la bandera de esta gran fiesta magallánica con la alegría y satisfacción de llevar un mensaje que mueva a las masas y que convenza a miles de magallánicos de aportar un granito de arenas para llegar a la meta.
Este año, no será un rostro el que estará al frente del gran evento, sino dos. Se trata de dos mujeres magallánicas, que con su perseverancia y dedicación han salido adelante después de difíciles momentos que han sacudido sus vidas: Rose Mery Donicke Pérez y María Fernanda Díaz Escalante.
En su visita a Pingüino Multimedia, Díaz Escalante contó su historia en el programa Retruco, conducido por Paola Tapia, quien ahondó sobre todos los procesos por los que ha pasado esta joven de 24 años.
María Fernanda sufrió su primer accidente cerebrovascular a los 4 años, un episodio que quedó marcado para su vida y la de su familia.
“Ese momento me ha quedado súper grabado. Recuerdo que estaba en casa de mi tía -que es como mi segunda mamá- jugando con mi hermana y mi prima en el antejardín. Ellas se subieron a la muralla y yo no podía. Cuando lo estaba intentando sentí un dolor de cabeza muy fuerte y volví a la casa, me acosté en el cuarto de mi primo y mi tía me preguntaba qué me pasaba y recuerdo que no le podía contar, porque no podía hablar, con los gestos fue que puede avisarle que me dolía mucho la cabeza”, recordó Díaz de aquel episodio.
La joven magallánica contó que de su primer accidente presentó una hemiparesis izquierda (parálisis parcial) y pérdida de memoria, pero con sus actividades diarias volvió a recuperarse.
Segundo episodio
Quince años después, este episodio se volvió a repetir, pese a que el doctor por muchos años le indicó que no tenía posibilidades de sufrir otro ACV.
“Me acuerdo que estaba en Santiago estudiando Aeronáutica, cuando me pasó estaba disertando. Estaba hablando y me dolía mucho la cabeza, me vino el recuerdo de mi hermana y mi prima cuando estábamos jugando por primera vez, me quedé en blanco y supe que era un derrame cerebral”, recordó Díaz.
Con voz temerosa recordó el momento en el que se despertó de su segundo accidente. “Estaba súper triste, pensaba que no me iba a recuperar, pero después de ahí entré al Centro de Rehabilitación y he avanzado un montón”, señaló.
Ser embajadora
La exestudiante del Liceo Nobelius dijo que cuando la entrevistaron para ser embajadora de las Jornadas por la Rehabilitación, no pensó que iba a quedar, “pero cuando salí y me dijeron que iba a ser embajadora, quedé muy contenta. Recuerdo que estaba en mi casa y no tenía a quién contarle”. Agregó que “ha sido súper lindo ser embajadora  y a la vez agotador. He ido a charlas a los distintos colegios y los niños me han escuchado con mucha atención y los veo súper motivados con las Jornadas”.
Su segundo hogar
Después de su segundo ACV volvió al Centro de Rehabilitación, hoy destaca la labor que realizan todos los trabajadores del establecimiento médico y lo que significa para ella.
“Si este centro no existiera, no  hubiese podido tener una rehabilitación tan buena como la que tuve y sigo teniendo.  Siempre he tenido un equipo multidisciplinario y todo eso me ha ayudado a realizar mis actividades diarias. El Centro de Rehabilitación es esencial para apoyar a las personas que tenemos discapacidad”, cerró María Fernanda Díaz.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS