En los primeros meses de Gobierno de Michelle Bachelet, el Ejecutivo se ha empecinado en dar un fuerte impulso a tres importantes reformas: tributaria, al sistema electoral y educacional. Para ello ha debido desplegar una amplia artillería, especialmente en el convencimiento que requiere el país. Pero lo que no se debe dejar de lado es el dinamismo económico. Las cifras que dejó el Gobierno de Sebastián Piñera fueron elogiables. A pesar de las señales de desaceleración constatadas en los últimos meses de 2013, el dinamismo del consumo impulsó a las ventas del comercio a marcar su segundo mejor registro en dos décadas. Ello se vio refrendado con las cifras de la Cámara Nacional de Comercio (CNC) que señalan que las ventas crecieron en torno al 9% el año pasado, siendo el mejor desempeño desde 2010, año en que se alcanzó un aumento récord de 17,6%. Según los expertos, esta evolución fue impulsada por el dinamismo del consumo, basado en el mayor poder adquisitivo de la población, el aumento en el empleo y las remuneraciones reales. El año pasado se alcanzó el pleno empleo, con tasas de desocupación en torno al 6%. Mientras que las remuneraciones nominales fueron de 5,4% a noviembre de 2013 y las reales de 2,9% en igual período. Las ventas, además, fueron impulsadas por las constantes rebajas en vestuario, calzado y artículos eléctricos. Todas cifras muy positivas y que llevan a pensar con optimismo, pese a la desaceleración de los últimos meses y a una moderada proyección en 2014.