Prohibición
de acercarse a su familia y arresto domiciliario entre las 10 de la
noche y las 6 de la mañana. Esas fueron las medidas cautelares decididas
por el Juzgado de Garantía de Punta Arenas contra L. C. C. D.
El
jueves 4 de febrero, el sujeto fue formalizado por lesiones menos
graves, maltrato de obras a Carabineros y amenazas no condicionales en
contexto de violencia intrafamiliar.
Los
hechos habrían ocurrido durante la madrugada. El imputado fue
recriminado por su pareja debido a que estaba bebiendo alcohol. “¡Te voy
a matar si no me compras drogas!”, le habría gritado el formalizado.
Asustada ante la amenaza, la víctima salió de la calle a buscar ayuda y llamó a Carabineros.
La
mujer fue socorrida por sus padres, que vivían cerca del inmueble.
Mientras llegaba la autoridad policial, el imputado se habría abalanzado
contra su propio hijo de 10 años de edad, pegándole en uno de sus
muslos. Cuando llegó la madre, el niño le dijo que sufrió el maltrato.
Las
agresiones no habrían concluido ahí. Al llegar 2 carabineros a la
vivienda, el imputado los habría insultado: “No se acerquen si (no)
quieren que los mate”. Después, los funcionarios recibieron golpes de
pies y puños.
Según
los partes médicos, los dos carabineros quedaron con contusiones en el
torso y rodillas de carácter leve. En cuanto al menor, tuvo heridas en
el muslo que no fueron de gravedad.
“En
todos esos delitos se le atribuye participación en título de autor, y
se estima que los delitos estarían en grado de desarrollo consumado”, dijo el fiscal encargado de la formalización, Fernando Dobson.
Con
estos antecedentes, la fiscalía solicitó que el imputado hiciese
abandono del hogar y la prohibición de acercarse a las víctimas. Esa
medida cautelar ya había sido ordenada por el juzgado de familia.
Además,
pidieron que quedase con arresto domiciliario nocturno, pues el sujeto
tiene antecedentes por delito de lesiones menos graves en contexto de
violencia intrafamiliar.
La
defensa estimó que el arresto domiciliario era excesivo, pues solo
bastaba la prohibición de acercamiento para asegurar a las víctimas.
“Existen
medidas cautelares que podrían asegurar los fines del procedimiento y
la seguridad de la familia. Las medidas de abandono y prohibición serían
idóneas en este caso”, dijo el abogado defensor, Luis Toledo.
Mientras
se desarrollaba la audiencia, el imputado trató de intervenir en
reiteradas ocasiones. Al final, habló y dijo que tenía dificultades para
abandonar el hogar, pues no tenía arraigo en Punta Arenas y su familia
estaba asentada en la Décima Región.
Sin
embargo, el tribunal decidió acoger la solicitud del Ministerio
Público. Junto con el abandono del hogar, el imputado tendrá que cumplir
con arresto domiciliario nocturno mientras la investigación.
“El
tribunal estima proporcionadas las medidas solicitadas en cuanto a dar
protección a las víctimas. Hay que considerar el carácter de las
víctimas: aquí hay un niño, hay una mujer y también existen antecedentes
de consumo de sustancias ilícitas”, dijo el juez de garantía, Ricardo
Larenas.