El dilema de las denuncias por abigeato de los ganaderos de Torres del Payne

La sequía declarada en la provincia de Última Esperanza no es el único problema que afecta a los ganaderos de la comuna de Torres del Payne. El tema del abigeato, a pesar de no ser algo nuevo en la zona, es uno de los grandes problemas que este último tiempo han afectado de mayor manera al sector productivo de la comuna de la Octava Maravilla del Mundo.
Hasta la Villa Cerro Castillo, capital de la comuna de Torres del Payne, llegó la seremi de Agricultura, Etel Latorre, para recibir las inquietudes de la Agrupación de Ganaderos local y traspasárselas al coordinador de Seguridad Pública de la Región de Magallanes, Diego Arancibia, quien estuvo acompañado por personal de Carabineros y la PDI. “Quisimos venir con la gente de seguridad regional, PDI y Carabineros para conversar con los ganaderos los temas de prevención del abigeato, para ver de qué manera esto se puede conciliar para que haya una relación armónica entre el sector productivo y el fiscalizador y así disminuir este tipo de eventos que no nos ayudan en lo absoluto a desarrollar el sector ni a tener mejores posibilidades desde el punto de vista de rentabilidad de los rubros”, indicó la autoridad regional de Agricultura.
Una de las principales situaciones que acusa el presidente de la Agrupación de Ganaderos de Torres del Payne, Arturo Kroeger, que ha contribuido al aumento de este delito, es la permanente implementación de medidas que facilitan, por ejemplo, el traslado de animales por las rutas sin la necesidad de un control obligatorio. “En el tema del abigeato hay que tener un mayor control, hoy día, por ejemplo, ya no pasan los camiones a los retenes a registrarse, pueden pasar por toda la región libremente, llegar incluso hasta Punta Arenas. Yo creo que hay que tener más prevención por parte de las autoridades por el tema del abigeato. Acá se han ido quitando cosas antiguas, por ejemplo formularios u horarios de traslado que han facilitado todo el tema del abigeato”, manifestó Kroeger.
En cuanto a las cifras de las denuncias de delito de abigeato, el encargado de Seguridad Pública de Magallanes, Diego Arancibia, señaló que estas no han variado entre el período de los años 2015 y 2016. “En Última Esperanza, en cuanto a cifras delictuales, no ha habido una variación, ambos años se mantuvieron con la misma cantidad de casos, que fueron 12 el año 2015, al igual que en el 2016. Particularmente, en la comuna de Torres del Payne hubo un aumento en la variación de dos casos en el año 2015, subieron a seis casos en el año 2016, lo que refleja que hubo cuatro casos más y eso también amerita que exista la inquietud por parte de esta agrupación, de los ganaderos de Torres del Payne y también de las autoridades regionales en poder darles respuesta a esta problemática de seguridad que afecta a la comuna y es un grupo ya tan particular, como son los ganaderos de la comuna”, indicó Arancibia.
En tanto, en la reunión, personal de Carabineros indicó aparte de las cifras oficiales de denuncias por el delito de abigeato, existe una cifra negra de la desaparición de animales de ganaderos que no denuncian este tipo de situaciones y que es bastante más alta que la cifra oficial de denuncias formales. “Existe una cifra negra respecto a que es una cifra que maneja Carabineros en función del conocimiento de la realidad territorial de la comuna, pero además esa cifra negra es pertinente que pueda ser corregida mediante la denuncia, por eso es importante que las personas que hayan sufrido algún tipo de delito o pérdida de sus animales puedan denunciar ese hecho, de esa forma se buscará la respuesta mediante el trabajo de investigación policial o de la Fiscalía en poder solucionar ese tipo de casos. Ahora también es importante la prevención y en ese sentido también se llama a informar cualquier hecho anómalo que esté ocurriendo, porque eso permite que también el trabajo policial mejore y además en lo que se refiere a la importancia de la denuncia, es que toda información o hecho que ocurra pueda ser informado y también trabajar preventivamente con los ganaderos, con los actores locales, con las autoridades provinciales y particularmente con la agrupación de ganaderos, que en este caso son los más afectados”, señaló Diego Arancibia.
Esta cifra negra es una realidad dentro del grupo de ganaderos torrepayninos y así lo comenta Arturo Kroeger, quien es enfático en acusar lo complicado que es realizar este tipo de denuncias. “Acá es complicado hacerlas y por eso se hace poco. Lo primero que te piden es al culpable y si nosotros estamos haciendo una denuncia es porque no sabemos quién es el culpable. En el tema del movimiento de los animales, lo óptimo sería que se respeten las señales que se hacen en las orejas de los ovinos y bovinos, además de las marcas de fuego, porque los crotales se pueden cambiar. Para los ganaderos debería ser obligación pasar a registrarse a cada control de Carabineros”, puntualizó.
Uno de los ganaderos que ha sido afectado por esta situación es José Rajcevic, propietario de la Estancia Tercera Barranca, en la comuna de Torres el Payne, en el sector de Laguna Azul, a unos 120 kilómetros de Puerto Natales, quien en diciembre sufrió la pérdida de 490 ovejas, eso sí, no era la primera vez que le pasaba. “El día 8 de diciembre estuvimos haciendo las faenas de marca, terminamos el día y detectamos que me faltaban 490 ovejas, me tomé tres o cuatro días para despejar el campo, recorrer y fijarme que no estuvieran muertas o que no estuvieran por ahí. No apareció nada, fui al retén que nos corresponde, en Cerro Guido, hice la denuncia y pasó a la Fiscalía, donde asignaron el caso a la Policía de Investigaciones, quienes me sacaron unas fotos, me hicieron unas preguntas y de ahí bueno no he tenido más noticias hasta ayer que me llegó una carta donde se me dice que se ha cerrado el caso por falta de antecedentes y que no hay mérito para seguir el caso y perdí mis 490 ovejas”, comentó el ganadero.
Este es un caso de muchos que suceden en la comuna de Torres del Payne, y al igual que José Rajcevic, muchos prefieren no denunciar por falta de respuesta por parte de la justicia, ya que por ejemplo, para este ganadero no es primera vez que se ve afectado por la desaparición de un gran número de animales, naciendo así la cifra negra de abigeato en la comuna. “El que se hagan las denuncias y que nunca se haga nada es un chiste, ya tuve un robo hace cinco años, hice la denuncia, no pasó nada; tuve un robo hace dos años de 250 animales y no quise hacer la denuncia porque ya vi que la primera vez no pasaba nada y ahora esta tercera vez pasa lo mismo, entonces no entiendo, no tengo palabras para esto”, afirmó Rajcevic.
El debate en la reunión fue bastante amplio y se extendió por más de una hora en torno a esta problemática que los afecta, donde también se evidenció la forma de operar que tendrían las personas que cometen estos delitos, que generalmente se realizan entre los últimos 15 días del mes y los primeros 10 días, entre las 11 de la noche y las 5 y media de la mañana, horarios donde habitualmente el recorrido de los campos por parte de los trabajadores de las estancias es bastante escaso, llegando al campo horas después de la desaparición de los animales o incluso dándose cuenta días después cuando realizan el conteo oficial del ganado.
En el encuentro Carabineros recalcó la importancia de la denuncia, ya que años atrás, cuando comenzaron las denuncias por este delito, comenzaron a realizar constantes patrullajes durante la noche en la ruta por las que pasan las estancias más afectadas y desde aquella época se frenó de sobremanera este tipo de situaciones.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS