El histórico edificio ubicado en la esquina de calle Magallanes con el inicio de la calle Waldo Seguel, frente a la Plaza de Armas, permanece cerrado, a la espera del inicio de las obras de remodelación que su propietario pudiera determinar con el fin de destinarlo a oficinas para su compañía o para arrendarlo a alguna empresa.
Así se ha podido establecer al hacer consultas, tanto en la Municipalidad de Punta Arenas como en medios navieros y turísticos locales y en la misma compañía, pero no se ha tenido de parte de ella una respuesta oficial, pese a la insistencia de este medio.
De acuerdo con esos antecedentes, al cabo de largos años de gestiones ante el Consejo de Monumentos Nacionales, se habría logrado la autorización necesaria para proceder a ejecutar los trabajos de remodelación del edificio que data del año 1905 y fue responsabilidad profesional del arquitecto Miguel Bonifetti.
El edificio forma parte de la postal clásica de la ciudad y hasta el año 1975, según reza la placa instalada que lo destaca como patrimonio histórico puntarenense, acogió a distintas empresas regionales y nacionales.
Primero, fue sede de la Sociedad Anónima Ganadera y Comercial Menéndez – Behety, considerado uno de los más importantes factores del desarrollo ganadero, naviero y comercial de la Región de Magallanes.
Andando el tiempo, y por decisión de sus propietarios, descendientes de los pioneros que contribuyeron al desarrollo de la región desde antes, durante y después de la llamada “Década Dorada”, afectada por la apertura del Canal de Panamá.
El edificio, de dos plantas y contiguo a las dependencias que ocupara hasta hace un tiempo el Casino de Oficiales de la Quinta División del Ejército, se extiende por calle Magallanes, en dirección norte, hasta una puerta de fierro que da acceso a un patio interior, donde hasta hace un tiempo funcionó la empresa Aguas Magallanes, Turismo Las Torres; empresas menores y oficinas de profesionales.
En el cuerpo central del edificio, situado en la esquina de Magallanes y el inicio de Waldo Seguel, frente a la Plaza de Armas, funcionaron, en el segundo piso, dependencias del Juzgado de Menores, primero, después, dependencias del gobierno regional.
Al lado, por un tiempo, estuvieron las de una conocida tienda de vestuario, las de una entidad financiera y, después de la necesaria remodelación interior, funcionaron allí las oficinas de administración del holding Comapa, entre cuyas empresas se cuenta Turismo Comapa, Cruceros Australes, Comarem y Navimag.
Hasta hace un tiempo y mientras se barajaba la readecuación de las oficinas del ex edificio “Surco”, se decidió el traslado de esas oficinas a inmuebles situados en la calle Lautaro Navarro, donde están funcionando en la actualidad.
Por ahora, señalaron fuentes no oficiales, los trabajos de remodelación del patio interior por Magallanes, el llamado “torreón”, en uno de cuyos pisos funcionó el Conservador de Bienes Raíces, están suspendidos, el portón de fierro cerrado con candado y a la espera del reinicio de las obras.
Por ahora, también se está a la espera de una información oficial que emane de la compañía propietaria del histórico edificio, en cuyo directorio hay descendientes de los pioneros que ordenaron su construcción.