Esta semana que finaliza hoy trajo consigo varias novedades respecto de la evolución de la pandemia y decisiones adoptadas tanto a nivel nacional como también, las que más no atañe, las regionales.
En
esa línea, ya es un hecho que desde el inicio del último mes del año la
región se niveló al resto del país al eliminar como medida restrictiva
de ingreso el presentar una PCR negativa o un test nasal de antígeno,
también con resultado negativo.
¿El
motivo? Son varios, pero principalmente es por la falta de opciones de
fiscalizaciones en otros aeropuertos como son Santiago y Puerto Montt,
ya que, una vez levantadas las barreras a nivel nacional, solo
Magallanes presentaba esta “excepción a la regla”, en ese sentido y en
palabras simples, la región quedo “a la suerte de ella”. Sumado a lo
anterior, también se confabuló a esta decisión el hecho que desde el
propio Ministerio de Salud ordenaron no continuar extendiendo dicha
medida, la cual fue pospuesta su eliminación en dos ocasiones
(septiembre fue el primer mes de presión por parte del Minsal) y como si
no fuera poco, hay que sumar el fuerte recorte presupuestario (que fue a
nivel nacional) que finalmente derivó a que Magallanes pasara de contar
con casi 700 funcionarios contratados producto de la pandemia a
mantener algo más de 150 y, de estos, 31 financiados con fondos regionales.
Ante
la decisión de no dar continuidad a la medida preventiva, el presidente
del Colegio Médico en Magallanes, José Antonio Sepúlveda, explicó que
la postura del gremio, pasa exclusivamente por una razón técnica,
aludiendo que en más de una oportunidad y a través de la mesa Social
Covid que sesiona los viernes en la región, los infectólogos del
Hospital Clínico Magallanes, los doctores Rodrigo Muñoz y Mónica Pinto,
expusieron la necesidad de mantener esta restricción que en algún
momento nos tuvo a solo un paso de haber logrado el Covid Cero.
Bienvenido Ómicron
También
en la línea de las “malas” noticias, se supo esta semana que la nueva
variante de interés que mantiene alerta a todo el mundo, la denominada
variante Ómicron, llegó a Sudamérica, más precisamente a Brasil, dejando
solo a un paso (igual lo que sucedió con la variante Delta), que
comience rápidamente su expansión en el resto del continente.
Para
“evitar” posibles daños colaterales, este 1 de diciembre, se debía dar
inicio a la apertura de fronteras terrestres, principalmente en el norte
del país, situación pospuesta hasta al menos 15 días más, lo que
también repercute en la región, teniendo en cuenta la imperiosa
necesidad de muchos compatriotas y ciudadanos argentinos de poder viajar
a ver a su familiares, los cuales, en muchas ocasiones, superan los dos
años sin verse.
Así
también, se supo que el propio ministro de Salud, Enrique Paris,
confirmó durante el pasado viernes que Chile comprará test PCR
detectores de variantes, para ser principalmente usado en ciudadanos
extranjeros provenientes de países donde Ómicron esté presente y no se
encuentren en la “lista negra” nacional.
falta de médicos
Como si lo anterior fuera poco, también este jueves se supo
que el principal recinto de salud regional, el Hospital Clínico
Magallanes, decidió poner fin al contrato de seis profesionales médicos
que se desempeñaban principalmente en la Unidad de Emergencia Hospitalaria (UEH), situación que finalmente derivo en el cierre de boxes de atención, principalmente respiratoria.
También
junto con eso, comenzó a verse las primeras consecuencias respecto de
la atención y que dicen con el aumento en el tiempo de espera además de
no discriminar la atención de pacientes Covid como los no Covid,
poniendo en serio riesgo el hecho de aumentar contagio si un caso
positivo toma contacto por el tiempo suficiente con otro que no.
Como si fuera poco, también hay que tener en consideración
que existe un contagio interno tanto de funcionarios como de pacientes,
lo cual ha derivado que semanalmente todo el personal y personas
hospitalizadas deban ser testeados para evitar el aumento de casos.
Muertes
Finalmente,
la guinda de la torta de una de las semanas que noticiosamente ha sido
de las más amargas, dice relación con el anuncio de dos fallecidos a
causa de la pandemia por Covid-19, situación que no se provocaba hace al
menos un mes y medio.
Así,
se supo la noticia de un paciente de sexo masculino de 75 años
fallecido producto del Coronavirus y que, además, pese a corresponder
por calendario, no contaba con su dosis de refuerzo.
Oficialmente Magallanes ya lamenta la muerte de 500 personas producto del SARS-CoV2.
En
paralelo, dos mujeres adultas debieron ser evacuadas desde el crucero
antártico Silver Cloud tras presentar síntomas atribuibles a Covid-19;
una vez arribadas a la capital regional fueron testeadas siendo confirmados
los casos, quedando una de ellas internadas en la Clínica RedSalud
Magallanes producto que su estado de salud iba empeorando.
Pasando los días se conoció el fallecimiento de esta mujer, la cual fue repatriada a su ciudad de origen en compañía de sus familiares.
Paralelamente
y como medida de prevención, esta semana arribó a la región dicho
crucero antártico, por lo que la autoridad sanitaria exigió que tanto
tripulantes como pasajeros fueran testeados para prevenir posibles
nuevos contagios; de la totalidad, solo se detectó un caso positivo.
La
situación si bien terminó de manera favorable para la región, encendió
varias alarmas, sobre todo en la comunidad ya que, una vez conocidos los
resultados de los exámenes de los pasajeros, estos desembarcaron en dos
buses (contratados por la agencia de turismo) y recorrieron varios
puntos turísticos de la región como son el Mirador de Cerro La Cruz,
Plaza de Armas Benjamín Muñoz Gamero, Costanera del Estrecho (altura
letras y monumento al Piloto Pardo) entre otros sectores, previo al
traslado hacia el aeropuerto para tomar el chárter que los llevaría a
Santiago, rompiendo el protocolo sanitario que la propia Seremi de Salud
había informado y que indicaba como ruta a través de una “burbuja
sanitaria” desde el chárter (aeropuerto) al muelle para tomar el crucero
y de regreso, desde el muelle hacía el aeropuerto para tomar el vuelo
de retorno, situación que finalmente no se realizó y que hace plantearse
solo una duda, si hay o no interés por continuar protegiendo la región
de nuevos contagios o si finalmente quedamos a la deriva y como
se dice en buen chileno, “a la que te criaste”, eso solo se podrá saber
a medida que va pasando el tiempo y la situación epidemiológica se va
mostrando por sí sola.