En el actual contexto de Estado de Excepción Constitucional el trabajo del personal naval ha sido muy demandante, debiendo cubrir diferentes puestos y desarrollando un alto número de tareas en distintos lugares del territorio nacional.
De esta manera, considerando las actuales circunstancias y la necesidad de un apoyo espiritual constante, el capellán de la Tercera Zona Naval, Capitán de Fragata RL Juan Carlos Molina, ha realizado un trabajo incesante adaptándose y aplicando nuevas tecnologías para llegar a los miembros de la institución y sus familias.
El Servicio Religioso de la Armada ha estado así, presente de distintas formas durante estas tareas, transmitiendo “on line” la celebración de la misa dominical, videos de reflexión y visitando a diferentes unidades, reparticiones y personal naval desplegado.
El Capellán Juan Molina señaló “ofrezco lo mejor que puedo hacer por ustedes, rezar y poner en el altar de Dios vuestras vidas y desafíos, anhelos y todo aquello que les inspira a servir ejemplarmente a la Patria para así cumplir su cometido. Les agradezco su importante y abnegada labor que cada uno realiza en esta emergencia en los puestos de guardia, desplegados en los patrullaje nocturnos y diurnos. Ánimo y valor a todos, rogando a Dios que les cuide y proteja, esperando tiempos mejores”.
Complementando que “las pruebas siempre nos hacen madurar y crecer como personas, cristianos, ciudadanos, para que podamos seguir entusiasmados en este maravilloso apostolado de servicio a la Patria en el cual hemos jurado servir hasta morir. Y como nos planea el evangelio no hay razón más grande que dar la vida por una buena causa, la causa de cuidar a los demás, siendo el principio que estableció Cristo como norma de vida”.
Recorriendo distintas unidades, reparticiones, puntos de control y patrullas el capellán de la Tercera Zona Naval ha entregado un mensaje de aliento y fe, siendo testigo de un trabajo inmenso que se está desarrollando en la capital regional, al igual que en distintos lugares del país.
El Servicio Religioso de la Armada de Chile cumple un rol trascendental en la tarea de entregar asistencia espiritual, religiosa, moral y sacramental a los servidores y a sus familias, labor que desarrolla hace 200 años y que en el actual estado de emergencia no ha estado ausente.