4 de junio de 2017, en una mañana de domingo cualquiera en la comuna de Quilpué, capital de la Provincia de Marga Marga y tercera urbe con más gente de la Región de Valparaíso, con cerca 168 mil habitantes, un poco más que la población de Punta Arenas.
Hora 9.30 de la mañana, el día se asoma soleado. Todo el mundo está en sus casas, algunos duermen, otros recién se levantan. De repente se siente un estallido seco de grandes proporciones, que interrumpe abruptamente el apacible domingo.
Ventanales rotos, puertas caídas, paredes en el piso y papeles volando por el aire. Ese era el panorama dentro de un radio de 200 metros. “Un verdadero terremoto fue lo que nos despertó”. Así lo relató Daniela Osorio, propietaria de la casa contigua a la que generó la explosión. “Las paredes del segundo piso se vinieron encima de las camas, por lo que tratamos de reaccionar rápidamente para levantarlas y rescatar a mis tres hijas que estaban durmiendo en sus piezas. Fue tan fuerte el bombazo que en ese momento pensamos que habían muerto”, contó a La Tercera la estremecida vecina.
Un fallecido y tres lesionados de gravedad fue el saldo que dejó la explosión por acumulación de gas, al interior de un condominio de la comuna de Quilpué. De acuerdo con la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), la causa de la detonación fue la incorrecta instalación de una cocina nueva: uno de los dos puntos de conexión a la red quedó abierto, lo que provocó una fuga de gas licuado que se acumuló hasta entrar en contacto con una fuente de ignición. El Municipio cifró en 279 las viviendas afectadas por este hecho (entre ellas, cuatro con pérdida total y otras 15 con alto nivel de daño) y un universo de 906 personas damnificadas (641 adultos y 162 niños).
Magallanes
En la Región de Magallanes hay distintos tipos de calefacción a gas. Están las calderas, que se ubican en un recinto aislado afuera de las casas y son los que se utilizan para calefacción central; para éstas se ocupan los radiadores, que es agua caliente que circula y con ello se transmite energía. Existen también los calentadores, que son los que se conectan directo a la conexión de gas, los cuales requieren de buena ventilación para que haya una renovación del aire y una evacuación correcta del mismo; dentro de este tipo, los artefactos de tiro balanceado son los más recomendados, porque sacan y votan aire desde el exterior. Y también están las estufas o cocinas magallánicas, que se usan mucho en la región, y que vendrían siendo las más peligrosas, porque no tienen muchos sistemas de seguridad y muchas veces los propietarios les hacen intervenciones o les tapan los ductos de ventilación.
Gonzalo Herrera, gerente comercial de Gasco Magallanes, en el marco de la campaña “Uso Seguro y Eficiente de la Energía”, se refirió al tema: “Hacemos un llamado al uso seguro de los artefactos, la mantención de los mismos y a chequear permanentemente las redes interiores para evitar accidentes asociados a fugas de gas o emanaciones de dióxido de carbono, que es otro accidente crítico y grave que ocurre en estas épocas.
Dentro de la campaña se habla de que lo recomendado es que la instalación de los artefactos lo haga personal certificado por la Superintencia de Electricidad y Combustible (SEC) . En la página de la SEC se puede encontrar una lista de instaladores que están aprobados. Ellos además entregan un certificado de lo que se hizo. La idea es que cada dos años se revisen todas las instalaciones, porque ese es el tiempo que dura la certificación. Por supuesto que cada renovación de los artefactos, así como también cambios de lugar u otros, también requieren de un profesional que los certifique”.
Bomberos de la Séptima Compañía, a través del teniente Pablo Ramos, también llamaron a la “comunidad a que hagan uso del 132 cuando sientan presencia de gas o monóxido. Nosotros tenemos equipos para hacer las mediciones correspondientes. Hoy las personas están más conscientes sobre la limpieza de los ductos están quitando esos tips antiguos de tapar los ductos de ventilación para generar mayor calor. Si ven pelusitas en el techo, si las cortinas blancas están ennegrecidas, si la llama no es de un color azulado y si los niños, los adultos mayores o las mascotas no están tan activos, que hagan uso de los servicios de emergencia, quienes estamos prestos a ayudar”.
Certificación SEC
Si bien la SEC tiene la responsabilidad de fiscalizar, es inviable que esto se haga casa por casa, por lo que es crucial que los propietarios adquieran consciencia y se hagan responsables de chequear sus artefactos, y que las instalaciones sean realizadas por personal certificado. Sin embargo, también hay voces, como la del Director del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Santiago de Chile, doctor Humberto Verdejo, que exigen, a raíz de los sucedido en Quilpué, que la SEC adopte una postura más activa con respecto a la prevención: “Es recomendable que la Superintendencia inicie lo antes posible una campaña educativa global y que parta por recordar a la ciudadanía que los instaladores deben estar certificados por el organismo, a fin de que las personas trabajen con profesionales capacitados y no con aquellos que aprenden informalmente, sin ningún tipo de certificación”, comentó el profesional.
La problemática es que el tema de la seguridad trasciende a la responsabilidad particular de cada usuario, pues tal como sucedió en Quilpué, cuando sucede una emergencia, el afectado no es solamente quien está en falta, sino que toda la comunidad, por ello el director regional de la SEC, Juan Barticevic, además de reforzar el llamado a la comunidad con respecto a la responsabilidad particular de los ciudadanos con respecto a sus instalaciones, dice que “quienes constaten, con pruebas responsables, de algún vecino esté infringiendo la normativa, que se acerquen a las oficinas de la SEC a entregar los antecedentes, a modo de chequear y adoptar las medidas necesarias para mantener la seguridad de la población”.