Distintas
medidas se encuentran vigentes desde el sábado anterior, luego de que
estas fueran anunciadas desde el gobierno para el endurecimiento
restrictivo en Etapa de Transición. Entre ellas están: la prohibición de
eventos, de funcionamiento de gimnasios y de casinos; además del cierre
de comercio minorista, restaurantes y atención a público para las 20:00 horas.
Los
locales que son denominados como “de barrio”, quizás han sido olvidados
por muchos, ya que la atención se ha centrado tanto en restaurantes,
gimnasios y casinos. Lo cierto es que, para todos, este año que llevamos
de pandemia ha sido complicado económicamente, y lo más probable es que
sea aún más con esta nueva restricción que puede empeorar la poca
afluencia de público que hay, lo que tiene bastante relación con el adelanto del toque de queda.
“Me
parece que lógicamente está mal, porque el comercio minorista también
tiene que trabajar y generar ingresos. No es posible que sólo las
empresas grandes siempre salgan ganando”, comentó Eliana Guineo, quien
atiende en el local 107 de la Galería Palace. “Se nota desde ahí las
preferencias que tienen las grandes empresas y no la clase media, que
son quienes tienen estos emprendimientos minoristas”, apuntó Daniela
Escobar, quien trabaja en este mismo lugar, pero en el local Eco
Vintage.
Así
mismo agregó que “en Punta Arenas, la fase 2 justo la abrieron en
diciembre y ahora justo ponen estas restricciones para marzo, cuando ya
pasaron las vacaciones. Para mí todo esto es estratégico”, finalizó. De
acuerdo al ajuste del plan Paso a Paso, es que la economía se vería
afectada en el primer semestre de este año, sobre todo, considerando que
estas restricciones puedan alcanzar un período mayor al de un mes,
según así mismo señalan economistas de BCI Estudios y de XTB Latam
(BiobioChile.cl).
“Bueno,
me parece que las medidas son absolutamente injustas, ya que Magallanes
no se merece las mismas medidas que en el norte de Chile, creo que no
se pueden seguir tomando decisiones en una oficina de cuatro paredes
desde Santiago”, argumentó Claudia Uribe, encargada del local
Chocolatta.
Lo drástico de estas medidas para la región, se entienden
así ya que actualmente sólo hay 326 casos activos y 21.817 casos
recuperados.
“No
encuentro buenas las medidas para la gente que vive del comercio, y no
es agradable para las personas que tienen libre el fin de semana no
poder salir por las restricciones”, explicó Cecilia Alarcón, vendedora
del local de cosméticos, Altamiros. A unas cuadras más allá se ubica la
tienda Marzolo, donde atiende César León: “las medidas de restricción no
están siendo optas con respecto a la cantidad de público que tienen los
supermercados en comparación a los minoristas, además del contacto
físico que se produce en ellos. El supermercado también tiene la
facilidad de vender más, en relación a la economía de un minorista”.
En
conclusión, desde el comercio minorista aclararon que: estas medidas
son centralistas, que sólo están a favor de las empresas grandes o
supermercados y no de ellos, y también que esto puede agravar su
situación actual.