Respecto
de la molestia manifestada por los arquitectos que ganaron el concurso
de diseño del Terminal Internacional de Pasajeros de Punta Arenas, la
gerenta general de la Empresa Portuaria Austral (EPA), Patricia López,
dijo ayer no compartir las críticas vertidas por la arquitecta Cecilia
Puga, quien señaló el fin de semana pasado al diario La Tercera que “los
concursos públicos reservan premios para los ganadores (varían entre $ 8
y $ 40 millones) y son deseados en cuanto se busca mejorar el nivel de
la infraestructura local y se exige competir a un alto nivel, pero son
indeseados cuando tras ellos no existe voluntad política”.
La
profesional manifestó así su molestia y cierto grado de frustración que
le produjo a ella, a su socia Paula Velasco y otros arquitectos que
integran su equipo, la cancelación del diseño ganador del nuevo Terminal
Internacional de Pasajeros de Punta Arenas, concurso convocado por la
EPA.
En
la oportunidad declaró que “después de fallar el concurso y mediatizar
el resultado, se supo que no había recursos. El proyecto no está
postergado, simplemente lo botaron a la basura porque el nuevo gerente
(N. de la R.: nueva gerenta) decidió que no era una prioridad”, dijo
Puga a La Tercera.
Y
agregó que “es una falta de responsabilidad llamar a concurso si no se
tienen los fondos. Es crear falsas expectativas a la gente que deseaba
el proyecto. Para los arquitectos, estos concursos son una trampa”.
Respuesta
Desde
Porvenir, donde se encontraba la mañana de ayer, la ejecutiva portuaria
Patricia López argumentó a Diario El Pingüino que “el concurso se hizo
el año 2017, donde se pensó una obra del orden de 11 millones de
dólares, pero era preliminar, solo de diseño. Con posterioridad, se iba a
hacer un modelo de negocios, porque cuando le solicitamos fondos al
Ministerio de Hacienda para estos proyectos y nos llegó el presupuesto
2018, lo primero que nos preguntaron fue cuál era el modelo de negocios
que había atrás y cómo se sustentaba”.
Luego
de eso, el directorio de EPA solicitó un análisis fundado de cómo se
financiaría y los resultados no fueron muy alentadores, “tenía que haber
un incremento muy alto de tarifas para poder financiar ese terminal que
se proyectó en el concurso”, explicó López, quien además precisó que
“fue desechado por el directorio, no por la gerenta; yo estoy mandatada
por ellos y no tengo atribuciones para autorizar o rechazar un proyecto
así”.
No
obstante, la razón de fondo -prosiguió la ejecutiva- es que “Hacienda
no lo iba a aprobar tampoco con las bases que existían de
financiamiento. Así que lo que hicimos fue replantearlo, pero no
desecharlo, en el sentido de hacer uno más económico, con una inversión
máxima de 5 millones de dólares, que permitiera subir las tarifas a un
nivel razonable y financiar una obra de remodelación”.
Cuando
asumió el año pasado el nuevo directorio de EPA, adoptaron la misma
idea de sus predecesores, es decir, rediseñar el proyecto con un
concepto más económico, porque solo así podría ser financiado por la
empresa con sus propios recursos. “Es lo que nos van a aprobar por parte
del Ministerio de Hacienda”, puntualizó Patricia López.
“El
proyecto de remodelación del terminal de pasajeros se mantiene, de
hecho es uno de los que tenemos dentro del mandato estratégico
2018-2022, pero con un presupuesto menor y que obviamente no es el
concurso que se hizo”, concluyó.
José Benitez M.