Entre colegas, amigos, alumnos y familiares fue despedido ayer uno de los pioneros del turismo en Magallanes, Jorge Norambuena.
Luego
del íntimo velatorio en la capilla del Santuario de María Auxiliadora a
las 16 horas, el cuerpo del profesor e impulsor del turismo en la
región, fue acompañado por decenas de personas hacia el Cementerio
Municipal de Punta Arenas, donde descansarán sus restos.
En
el turismo, Norambuena forjó una amistad de más de 30 años con Miguel
Soto, quien con mucha tranquilidad recordó la historia, cuando cursó
estudios en el DUOC, donde ya tenía ese interés por el turismo y es así
como esta formación académica le permitió conocer a su esposa, con quien
en primera instancia fueron compañeros para luego formar su familia.
“Fue uno de los pioneros de lo que
fue el turismo, sobre todo en las ferias turísticas, y el viajó por
todo el mundo promocionando la Patagonia.
Era un Quijote con su
parlamento de exponer la Patagonia en el mundo, cuando aquí no se
hablaba mucho de promociones turísticas internacionales”, señaló Soto,
destacando su rol como presidente de la Cámara de Turismo y presidente
del Club de Pesca entre otros roles.
Su
papel como docente tampoco pasó inadvertido, por el contrario para
Mariela Salas, quien fue alumna de Jorge Norambuena, hace siete años en
el Liceo María Behety, con quien no perdió contacto al seguir estudiando
en el Instituto Santo Tomás, donde Jorge Norambuena ejerció como jefe
de carrera.
“Siempre nos veíamos en la calle y a todos nos preguntaba
cómo nos iba en nuestras vidas y nos aconsejaba. Nos decía que siempre
teníamos que ser los mejores en todo, Para mí, marcó mucho en mi vida
de estudiante y en mi vida en general, ya que él siempre tenía una
palabra de aliento, en el Instituto igual él tenía disponibilidad a
cualquier consulta que nosotros teníamos, siempre con la mejor
disposición”, recordó Mariela Salas.