El fin de semana, los aviones de la Fach estremecieron a Punta Arenas en el inicio de la conmemoración del Mes de la Aviación.
Entre ellos, los más aplaudidos fueron los cazas F5, construidos en los 70 y hoy operativos, gracias a sucesivas actualizaciones realizadas por empresas y armamento israelíes.
Ahora, sin embargo, estas compañías no podrán asistir a la Feria Internacional del Aire y del Espacio, (Fidae), como había sido tradicional, debido a la decisión del Presidente Boric de revocarles la invitación, a raíz de las graves denuncias por violaciones a los derechos humanos, realizadas por Israel en su invasión a Gaza.
El analista internacional Jorge Guzmán, criticó duramente ayer esta decisión: “Es un daño estructural a una relación de Estado a Estado, que tomó muchos años construir, una relación de colaboración que se sostiene en la confianza. Esta relación ha sido dañada de manera severa por una decisión que parece una decisión personal del Presidente y un pequeño grupo de confianza, antes que una decisión pensada en función de los intereses del país”, enfatizó.
-El Presidente alude a la defensa de los derechos humanos en Gaza.
“¿Y dónde están los palestinos ahora?, ¿dónde está la colonia árabe? Los banqueros, los políticos, partiendo por el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, el senador Chahuán, los banqueros y comerciantes árabes, los Said y otros, ¿cuántas toneladas de ayuda enviaron a Gaza?, es solo condenar con el dedo y apretar enter, pero no han hecho nada, no hemos hecho nada, no hemos enviado ninguna ayuda a Gaza”.
Agregó que la Cancillería en vez de dedicar tanto esfuerzo y dinero a condenar a Israel debió haberse sumado a los esfuerzos de paz que están haciendo Egipto y Qatar.
Guzmán teme que todo esto conduzca a una escalada que termine con el fin de las relaciones diplomáticas con Israel. ¿Eso quiere el Presidente?, se preguntó.
Defensa
En términos prácticos, el analista recordó que Chile tiene contratos ya firmados con empresas de radares israelíes para el control de las fronteras en el norte y que, si la situación sigue agravándose, este contrato podría no llevarse a cabo, con el peligro de una demanda internacional y el perjuicio que significaría no contar con esta tecnología, pues realizar nuevos contratos requeriría nuevas licitaciones y más tiempo.
Por todo ello, Guzmán concluye que “hay un perjuicio a las capacidades de defensa internas y externas de nuestro país”.