“Nosotros también tenemos una pérdida, sobre $ 100 millones, por el tema de la gratuidad”, confesó la semana pasada el rector de la Universidad de Magallanes (UMAG), Juan Oyarzo, quien explicó que mientras más altos son los aranceles de las carreras, mayor es el déficit que se produce en las universidades por el beneficio de la gratuidad.
De acuerdo con una publicación de El Mercurio, “según antecedentes del Mineduc, el año pasado, 15 de las 30 universidades que estaban adscritas en la política (gratuidad) presentaron una brecha financiera total de $ 21 mil millones, siendo la más afectada la Universidad Diego Portales ($ 4 mil millones)”.
Partiendo de esa base, la fundación sin fines de lucro Acción Educar proyectó la brecha financiera que ya presentaron 15 planteles universitarios, si la gratuidad pasa del 50 al 60 por ciento de los alumnos más vulnerables.
De acuerdo con el estudio, en el caso de la UMAG crecería de $ 227 millones a $ 269 millones cuando se incorporen el 2018 los 277 alumnos beneficiarios provenientes del sexto decil más vulnerable.
“No son nuestras cifras”
Consultada por los $ 227 millones de déficit por gratuidad que habría tenido la UMAG en 2016, según Acción Educar, la vicerrectora de Administración y Finanzas de esa universidad, Elizabeth Jeldres, manifestó que “esa es una cifra que inventaron ellos. No la hemos calculado nosotros”.
Jeldres agregó que “aún no hemos terminado de consolidar nuestros datos, porque hay alumnos que están en procesos de término, de matrículas y cambios. Entonces, esa información que aparece a veces en algunos medios es muy referencial. Por eso mismo, las universidades que integramos el Consorcio de Universidades del Estado de Chile (Cuech) estamos trabajando en levantar la información respecto de lo que significó el proceso de gratuidad el año 2016”.
La vicerrectora de Finanzas concluyó que “hablar de una proyección desde esa perspectiva y con los antecedentes que hay, es quizás todavía un poco inmaduro”.