La
visita a la Cueva del Milodón fue la inspiración para que el ilustrador
y escritor de libros infantiles, Fabián Rivas, retratara un cuento de
este animal prehistórico, con el objetivo de transmitir una fascinante
historia a niños del país.
El
texto relata la vida de Milo, un pequeño milodón que se ve obligado a
enfrentar sus más profundos temores. Su padre Modón salió de la cueva
para buscar alimentos, pero no regresó a su hogar. La única alternativa
que tiene Milo es salir en rumbo al valle donde crecen las mejores hojas
para encontrarlo.
“Quise
crear una historia de un gran milodón, pero que fuera tímido y lleno de
miedos. Que su tamaño hiciera un gran contraste con estos miedos pero
que, de igual manera, debe recorrer una aventura por las Torres del
Paine y encontrarse con habitantes prehistóricos del lugar”, explicó
Rivas.
¿Dónde se puede encontrar?
“Milo,
el milodón”, se puede comprar por internet en www.tiendasm.cl,
buscalibre y según adelantó el autor pronto se podrá encontrar en
librerías locales.
Visita a Magallanes
Hace
unos días, el escritor estuvo en Torres del Paine. Ahí visitó la
Escuela Rural de Cerro Guido y la Escuela Rural Ramón Serrano de Cerro
Castillo; en ambos recintos les mostró a los estudiantes su reciente
libro de la editorial SM.
“Este
viaje me inspiró mucho, ya estoy lanzado rayas y bosquejos. En el viaje
a Torres del Paine pude estar frente a un halcón, a unos zorros,
ñandúes y guanacos. Es increíble porque los niños de las escuelas están
muy acostumbrados y tienen gran suerte de conocer a los animales de
manera tan cercana, pero hay muchos niños de Chile y de ciudades que
no”, añadió.
Talleres
En su
estadía por Magallanes, también visitó la Escuela Arturo Prat de Punta
Arenas, en donde desarrolló un taller que incluyó un cuentacuentos
basado en el libro “La Increíble Kindambum y el Gato Mágico”, también de
su autoría. Ahí, se disfrazó de mago y fomentó la creación paso a paso
de los personajes.
Y
en Puerto Natales visitó el Liceo Gabriela Mistral. Ahí trabajó con
alumnos de segundo a cuarto medio, con un taller para fomentar su
creatividad. Ahí les contó su experiencia para crear libros y cómo ellos
pueden crearlos y, porqué no, algún día publicarlos.
“Fue
una serie de actividades inolvidables, donde vi la gran creatividad que
tienen las niñas y niños de Magallanes y que están escribiendo,
dibujando, ilustrando y hasta haciendo animaciones”, señaló.