Cuando deambulan por Punta Arenas sucios, hambrientos o con una
enfermedad acuestas, erran simplemente perros callejeros. Ahora, en el Centro
de Rescate Canino de la municipalidad, lucen desparasitados, sanos,
esterilizados y bautizados.
Muy a su estilo, con fuertes ladridos, en la puerta del canil
municipal fuimos recibidos por “Layla”, “Hiena” y “Leona”, tres de los 63
perros que esperan un hogar.
“La tasa de adopción es algo baja”, reconoció el veterinario Jorge
Stambuk, quien está a cargo del Programa Yo Aperro; mientras que su colega
Carlos Pavés es el médico responsable del Centro de Rescate.
“El llamado que hacemos es a adoptar animales pero con
responsabilidad, ya que si la gente mantuviera los perros dentro de la
propiedad no existirían las capturas”, dijo Stambuk.
Muchas veces la gente desconoce que puede aprovechar los beneficios
que entrega el municipio, como vacuna y desparasitación gratis una vez al año,
más la implantación de microchips, lo que permite mantener un registro
actualizado del dueño del perro.
El profesional aclaró que el Centro de Rescate Canino no es una
perrera municipal.
Este proyecto fue concebido con la idea de entregar una solución
concreta a los canes que causan problemas en las calles, como las perras en
celo, que en situaciones como estas generalmente son perseguidas y acorraladas
por grupos de 10 y 15 perros. “Cuando esto sucede por lo general subimos dos o
tres machos, los cuales una vez revisados si es que no tienen microchips y no
se puede acreditar dueño son operados.
Luego los tenemos un tiempo prudente, a lo menos 10 días, y si no son
adoptados son reinsertados nuevamente en los lugares de captura. La idea es que
haya una rotación constante de animales porque de lo contrario no nos podemos
llenar de perros”, advierte Stambuk.
Si bien la tasa de adopción es algo baja aclara que esto también es
relativo porque hay meses en que han entregado más de 25 perros en adopción y
ahora, en enero, no llevan más de siete, lo que puede ser atribuido al periodo
de vacaciones.
En general la gente no adopta con la facilidad que se quisiera, muchas
veces porque buscan cachorros, “pero desconocen que un adulto tiene menos
posibilidades de enfermarse y que los perros salen del canil vacunados”.
Es enfático en aclarar que “acá no entra el perro de aquella persona
que se aburrió de su mascota y lo trae al canil. Nuestros ingresos son
exclusivamente por denuncia y captura, nada más. En eso somos bastante
estrictos porque tenemos una capacidad limitada”.
“Toda una terapia”
La presencia femenina en el canil municipal es evidente ya que existen
mujeres que se dedican a este trabajo un tanto desconocido para el común de la
gente. La técnico veterinaria, Isabel Galindo Saldivia, es una de estas
féminas, quien habla de su labor, apelando al amor que siente por los animales,
indicando que no siente temor por los perros que habitan en este lugar y que
para ella es “toda una terapia ayudar a estos animalitos”.
Según la técnico veterinaria, los perros no provocan daños ya que son
seres pasivos, cada uno posee microchip, es decir, una identificación, además
en el establecimiento se detalla todo el historial de los perros, día de
ingreso, tratamientos recibidos, día de adopción.