El
pasado 6 de febrero se vivió un hecho histórico y lamentable al mismo
tiempo, en la base antártica Esperanza (de Argentina) se registró la
temperatura más alta de la cual se tenga recuerdo, llegando a los 18,3°.
Durante este evento, se encontraba un grupo de científicos de
Greenpeace realizando una investigación respecto a los efectos del
cambio climático en el Continente Blanco.
De
visita en nuestra región, la coordinadora de campañas de Greenpeace,
Estefanía González, conversó con Diario El Pingüino sobre los efectos
que está alza de temperatura puede traer consigo para la región, Chile y
el mundo.
¿Cómo analizas este aumento de temperatura que se vivió en la Antártica la semana pasada?
“Para
que nos hagamos una idea, la temperatura Antártica oscila entre los -60
y -10°, por lo tanto, que hoy en día estemos superando los 18° es
bastante impresionante, esto demuestra que los impactos del cambio
climático no solamente son reales, sino, está llegando a límites que
superan lo que uno podría haber imaginado para esta época”.
¿Cómo está afectando este tipo de cambios en la Antártica?
“Esto
está afectando directamente la vida de especies de la zona como
pingüinos y lobos marinos pero también de cosas tan importantes como el
nivel del mar y finalmente en toda la regulación de temperatura que
generan los polos de nuestro planeta y que son los últimos registros de
hielos que nos van quedando junto a los glaciares que tenemos en Chile”.
¿Qué se puede hacer?
“Lo primero que tenemos que hacer es detener el cambio climático. El informe del Panel Intergubernamental
de Expertos por el Cambio Climático, ya nos alertó de cómo este
aumento de temperatura si no lo frenamos va afectar y podría hacer subir
el nivel del mar incluso en un metro, esta zona al mismo tiempo tiene
que estar protegida y por eso también pedimos que no le sumemos más
amenazas a la Antártica de las que ya tiene por el cambio climático y
así podamos resguardar a las especies que ya tienen que competir con
este cambio para poder tener condiciones de alimentación”
¿Qué se le puede transmitir a la gente de la región para que no se asuste por estos cambios en la temperatura de la Antártica?
“La
gente que tiene la suerte de vivir acá en la Patagonia, vive en un
sector bastante privilegiado, hoy los impactos del cambio climático en
otras partes de Chile se están viviendo de forma dramática como por
ejemplo con la crisis hídrica en el norte. Lo más importante para la
gente de esta zona es que hay que proteger la Región de Magallanes, esta
región en unos 40 años más va tener condiciones de vida que no van a
ser tan adversas como en
otras partes del planeta, por eso hoy en día proteger los ecosistemas
va ser fundamental no tan solo para los magallánicos sino también para
todo Chile”.