Hasta
el Volcán Fueguino llegó el personal de la Armada y funcionarios de la
Onemi para instalar en ese lugar un aparato para medir las vibraciones
de las capas subterráneas.
El
volcán se encuentra a más de 350 kilómetros hacia el sur de Punta
Arenas y a 169 de la comuna de Puerto Williams, en dirección oeste o
mirando hacia el Océano Pacífico.
La
razón de la instalación de este equipo en la zona es para registrar por
primera vez los movimientos telúricos que se producen en la zona.
Viaje
Respecto
de este tema, el director de la oficina de Planificación y Desarrollo
Regional de Magallanes, Edgardo Casanova, indicó que “nos encontramos en
la comuna de Puerto Williams, donde estamos esperando las órdenes de la
Armada para poder llegar hasta el volcán Fueguino, pero hasta el
momento las condiciones climáticas están buenas”.
Agregó también que “la instalación de este equipo de medición se realizará durante esta semana. Tenemos
que asegurarnos de que todo estará bien preparado para que los
instrumentos puedan resistir de buena manera las condiciones del clima,
que son muy extremas en esta parte de la región”, aseguró por vía
telefónica Casanova.
En
tanto, el director regional de la Onemi, Juan Carlos Andrades, indicó
que “por el momento todo va según lo planeado, estamos esperando la
autorización de la Armada para poder continuar movilizándonos, pero en
definitiva estamos bien”.
Andrades
agregó que “queremos instalar este aparato de tal manera que luego
podamos constatar y registrar todos los movimientos que se producen en
el volcán Fueguino, porque no sabemos qué es lo que ocurre. Es un
trabajo que se está realizando y estamos contentos de poder
concretarlo”.
Historia sísmica
Magallanes tiene un listado de movimientos
telúricos importantes, sin ir más lejos, Edgardo Casanova indicó que
“la historia sísmica de la región comenzó el año 1879, aquella vez
ocurrió un sismo importante, de 7,5 grados en la escala de Richter.
Añadió
que “luego, el registro se anota otro punto importante en el año 1949,
esa vez, Magallanes se sacudió con un terremoto de 7,5 grados Richter”.
Casanova acotó que “entre los movimientos telúricos existe un espacio de tiempo de 70 años”. Entre 1949 y 2019, la diferencia es de 70 años.
Sobre
esto, Casanova fue enfático en señalar que “yo no puedo asegurar que
este año se produzca un movimiento telúrico de proporciones, porque es
solo una fracción de la historia que conocemos, puede que no vuelva a
temblar de nuevo, o puede que sí, por lo mismo, estamos preocupándonos
de estar al día”.