A casi cinco años del estallido social, las visiones regionales de aquel fenómeno son muy dispares.
J.M. Henríquez
Para el expresidente regional del Partido Socialista, Juan Marcos Henríquez, “el foco de atención en los últimos años ha derivado más a las consecuencias de la revuelta social, llámese violencia o atropello a los derechos humanos. Se lo ha estigmatizado y, con el tiempo, se han invisibilizado las causas del estallido social: la injusticia, los abusos, un Chile desigual, con un país y ciudadanos que no pueden disfrutar de los beneficios de una economía estable, endeudándose. Hoy, prácticamente no tenemos soluciones a esos problemas, hicimos un fiasco con los procesos constitucionales y volvimos al mismo punto, para la gente común”.
El dirigente sostuvo que los problemas en educación, salud y vivienda dan cuenta que “el producto de los beneficios de nuestra economía, no lo podemos disfrutar y hacernos cargo de eso es urgente” e instó a la clase politica a no seguir invisibilizándolo.
Sobre el presente, sostiene que “nuestra democracia no puede estar inspirada por lo que es aceptable en redes sociales, porque muchas medidas no son entendibles en el corto plazo, cuando los beneficios llegarán a cinco, 10, 15 años…
De cara al futuro, Henríquez insta “a no caer en el populismo, nos hace falta más democracia, más educación”, dijo el dirigente quien abogó por un crecimiento estable, “que ayude a los más desposeídos con políticas sociales que hoy están bastante ausentes”.
J.J. Srdanovic
Para el abogado Juan José Srdanovic, “Chile retrocedió, salió perdiendo… hubo mucha intervención extranjera, vimos cómo llegaba gente de otros países a incentivar el desorden, incentivar la anarquía y muchas personas que llegaron desde fuera a Punta Arenas a hacer desmanes. Recuerdo haber estado en el control de detención de una joven que cuando le preguntaban qué domicilio tenía, dijo que venía por las protestas y tenía pasaje para ese mismo día en la tarde”.
Srdanovic sostiene que “aquí falló la Fiscalía, porque aunque hubo más de 330 detenidos, esos eran los soldados de la rebelión y los cabecillas quedaron impunes”.
-¿Y era posible dar con ellos?
“Estaba toda la información a disposición de la Fiscalía y la Fiscalía sobreseyó por falta de pruebas”, lo que a su juicio no era efectivo.
Srdanovic recuerda las declaraciones de diversos líderes políticos que dieron cuenta de la preparación de este movimiento, incluso con declaraciones explícitas en el extranjero.
De cara al futuro, el abogado llama a imitar el modelo de los países europeos, modernizando el Estado, como hizo Noruega al apoyar la salmonicultura con menos burocracia. “En Chile, todos los problemas sociales, se podrían sacar adelante si los proyectos trabados por este gobierno como la industria salmonera en la reserva Kawésqar y el hidrógeno verde,se pudieran destrabar”.