Gran parte de su cauce se encuentra canalizado porque, en el pasado
reciente y antes de que ejecutaran esos trabajos, el curso de agua se
desbordaba para la época de lluvias invernales y los posteriores deshielos.
La canalización eliminó los efectos de eventuales nuevos desbordes,
pero las acciones de personas irresponsables y que no tienen conciencia del
debido resguardo del medio ambiente, han vuelto a generar problemas de
contaminación y revivido el riesgo de inundaciones debido a los eventuales
desbordes de las aguas del estero.
La razón de la reaparición de ese riesgo de inundaciones para las
parcelas del sector bajo del Loteo Llau Llau, de las poblaciones Villa Alfredo
Lorca, Ríos Patagónicos y otras cercanas a esos grupos residenciales, se debe a
que un tramo importante de la canalización del estero ha sido transformado en
un vertedero, las cuales al ser arrastradas por las mismas aguas, en caso de
aumento del caudal, podrían formar “tacos” que permitirían que las aguas se
salieran del curso natural canalizado.
La evidencia de esta situación es posible apreciarla en el sector de
la prolongación de calle Capitán Guillermos, donde personas irresponsables han
lanzado neumáticos en desuso, desperdicios de diverso tipo, restos de
electrodomésticos y plásticos gruesos, transformando parte del curso canalizado
en un basural clandestino.
Nadie sabe quiénes fueron
Tampoco se sabe cuándo lo hicieron y qué medios utilizaron, aunque se
sospecha que usaron camiones livianos o camionetas para llegar hasta allí,
negándose a dirigirse al vertedero municipal en el sector de Leñadura,
ahorrándose, al parecer, el gasto menor en combustible, pero provocando un daño
notable a los vecinos de las parcelas que pudieran sufrir los efectos del desborde
de las aguas del estero si esa basura llegara a transformar el curso de agua en
un singular tranque.
Hay carteles que prohíben botar basura en el sector y anuncian la
aplicación de fuertes multas a quienes sean sorprendidos en esa tareas que
bordean la delincuencia, pero se hace caso omiso de esas advertencias y es
difícil que algún inspector municipal llegue hasta el sector, dado lo alejado
que está del área urbana de Punta Arenas.
Pero el vertedero está y la amenaza sigue vigente..