El
objetivo que tienen estas evaluaciones es que los estudiantes
contribuyan en la búsqueda de soluciones y generación de condiciones de
bienestar para los habitantes de su entorno desde su rol profesional.
Por ello, se promueve en el alumnado el desarrollo de ideas sustentables
que permitan, en la comunidad y con un foco social, ofrecer
alternativas más amigables con el Medio Ambiente y que posibiliten
extender el ciclo de vida de los productos y servicios, tal como lo
propone el modelo de producción y consumo denominado “Economía
Circular”.
De
esta forma, entre los proyectos que se expusieron destacan temas como
la producción de compost en casa (abono natural que se lleva adelante a
partir de la materia orgánica desechada a nivel domiciliario), la
confección de huertas verticales a partir de botellas de plástico, la
reutilización de neumáticos para la elaboración de juegos infantiles y
la promoción de una “permacultura urbana”.