La
oficina magallánica representa a la expareja y a la hija de la víctima,
Álvaro Fernández Morales, quien perdió la vida el 7 de junio.
Según
la Fiscalía, un grupo de sujetos previamente concertados comenzaron a
vigilar a la víctima por las calles de Copiapó con el objetivo de
conocer los movimientos y trayectos que seguía en el traslado del
dinero. Los seguimientos se hacían en un Toyota Yaris, entre cuyos
ocupantes se encontraba Godoy Adao, y un vehículo marca Nissan, modelo
X-Trail.
Alrededor
del mediodía de dicha jornada la víctima llegó al centro comercial
donde se emplaza una sucursal de Starken. Tras aparcar, Arancibia Pino
fue abordado por los sujetos que se movilizaban en el Toyota Yaris y, al
oponer resistencia, Godoy Adaos le disparó con el arma de fuego que
portaba, provocándole la muerte en el lugar por un trauma toraco
abdominal, sin salida de proyectil, según el informe de autopsia del
Servicio Médico Legal.
El
grupo se dio a la fuga, llevándose un monto cercano a los $26.000.000
(veintiséis millones de pesos) que le arrebataron a la víctima.
Poco
después los sujetos que se movilizaban en el Nissan X-Trail volvieron
al lugar de los hechos, con el fin de comprobar la muerte de la víctima y
luego todos se reunieron en un domicilio ubicado el pasaje Las Tinajas,
en el sector de Paipote, donde tomaron contacto con la coimputada
Jaritza Reynoso Araya (en prisión preventiva), quien les facilitó la
fuga, al trasladarlos a un lugar desconocido, a bordo en un tercer
vehículo.
El
jueves Godoy Adao fue formalizado por robo con homicidio y porte ilegal
de arma de fuego. Tanto la Fiscalía como el magallánico Dagoberto
Reynuaba pidieron la prisión preventiva, una medida cautelar que quedó
suspendida, pues el imputado tiene una condena que debe cumplir por
violación.