La idea era que ya no fuera “llegar y
llevar”: a partir de 2012, a nivel nacional se tomó la consigna de que sacar la
licencia de conducir se haría más
exigente. El viejo exámen teórico que constaba de una serie de preguntas de
alternativas, seleccionadas de un espectro de 280 que se les entregaba a los
postulantes como parte de su material de estudio, fue cambiado por un examen
más complicado.
La idea era subir el nivel de
exigencia, considerando que hasta entonces más del 95% de las personas que
realizaban el examen obtenían su licencia, en contraposición a lo que ocurría
en países desarrollados, donde la aprobación es cercana al 50%.
Ya van dos años desde la puesta
en marcha del nuevo sistema, que consta de 35 preguntas, seleccionadas de un
espectro de 800, y que requiere de un mínimo de 33 preguntas respondidas
correctamente para ser aprobado. En este tiempo, los resultados que buscaban
las autoridades se han acercado bastante a la realidad.
De acuerdo a cifras de la
Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (Conaset), desde diciembre de 2012 a
la fecha, en el país se han rendido 735.108 exámenes teóricos para la licencia
clase B (no profesional), de los cuales 345.905 fueron reprobados. Esto se
traduce en un 47% de rechazo, en contraposición al 53% que sí logra obtener sus
documentos.
Sin embargo, en Punta Arenas, los
números son completamente distintos. Según indica el director de Tránsito y
Transportes de la municipalidad, Sergio Oyarzo, en la capital magallánica
existe un índice de reprobación de 70% en las licencas de Clase B, y un 78% en
las profesionales, cifras bastante por sobre las nacionales.
Según estimaciones de dicha
dirección, al año se realizan aproximadamente 14 mil trámites de entrega de
licencias en general, 2.800 para los primerizos y que las cifras de reprobación
se han mantenido con poca variación en los últimos años.
Asimismo, Oyarzo afirmó que
cuando se puso en marcha la nueva prueba teórica, el índice de reprobación en
la capital magallánica se disparó.
“Cuando partió el sistema en
2012, en el caso de las licencias Clase B, la reprobación llegó hasta un 90% de
reprobación. Con el correr del tiempo, se bajó hasta 70%”, afirmó Oyarzo.
Aunque las cifras son bastante más altas que las nacionales, Oyarzo asegura que
“la exigenca es la misma, pero la gente viene menos preparada”.
Desde el rubro de las escuelas de
conducción, indican que en Punta Arenas son pocos los interesados en realizar
cursos de manejo antes de sacar su licencia, lo que podría constituir una causa
de los altos niveles de reprobación.
Actualmente existen tres escuelas
de este tipo en la capital magallánica, las cuales cuentan con un número
reducido de instructores y autos de práctica, en vista de que son pocos los
alumnos.
Desde Automóvil Club comentan que
sólo cuentan con tres instructores y cada uno en el mes imparte clases a
alrededor de 18 alumnos.