Haciendo honor a los valores que encarnaba su abuelo, Arnaldo Nannucci Pardo pasó a despedirse a Diario El Pingüino antes de emprender rumbo a Santiago y luego volver a Manassas, en Virginia (Estados Unidos), donde reside.
En las dependencias del Chalet Milward -donde alojó a principios del siglo pasado el explorador inglés Ernest Shackleton- el nieto del héroe naval en tiempos de paz relató que se sentía esperanzado de que la máxima autoridad regional, el intendente Jorge Flies, cumpliría la promesa que le hizo de bautizar un colegio público de la capital regional como Piloto Pardo y de avanzar decididamente en la construcción de un monumento que perpetúe la hazaña realizada por la tripulación de la escampavía Yelcho, que voluntariamente y sin disponer del equipamiento y nave adecuados, se dirigió hacia los hielos eternos para rescatar de una muerte segura a los 22 náufragos del Endurance.
“Yo financié la placa”
Nannucci Pardo, convencido del valor histórico de la hazaña de Luis Pardo Villalón y del posterior olvido, se sorprendió aún más cuando visitó el muelle de Río Seco, donde arribó su abuelo, y buscó una placa que hiciera mención del hecho: no había absolutamente nada. Fue tan grande su desilusión que se retiró del lugar con la firme idea de financiar el mismo la plancha metálica.
“Mandé a confeccionar una placa de bronce y la puse a un costado del viejo muelle, previa autorización del intendente Flies. Yo la financié y ahí quedó, espero que nadie la saque”, manifestó Nannucci.
En la despedida, dijo no saber si volverá alguna vez a esta hermosa región, pero que desde donde esté, no cejará en rescatar del olvido la figura del piloto Pardo.