Serán
cuatro proyectos científicos, principalmente relacionados con
actividades de buceo para observar diferentes organismos del océano
austral, como peces, con el propósito de estudiar sus posibles parásitos
digestivos (proyecto del Centro de Estudios del Cuaternario, Cequa), o
la búsqueda de macroalgas rojas y pardas para evaluar cómo se adaptan a
los ambientes glaciares en acelerado cambio, así como algas calcáreas y
filamentosas para comprender su evolución (proyecto de la Universidad de
Magallanes, UMAG).
El
comandante del buque, Iván Stenger Palma, señaló estar expectante sobre
esta travesía, así como muy comprometido en lo que es la segunda
comisión que realiza el Marinero Fuentealba en esta temporada: “Nuestras
expectativas son muy altas, considerando que apoyaremos a los
científicos en un área geográfica que es muy demandante para la
navegación. Todo lo que es el sector de la bahía Margarita y el área
cercana al (estrecho de) Gerlache y el estrecho Bismarck, son lugares
que requieren de una mayor rigurosidad operativa”, comenta.
“Estamos
muy contentos con este desafío, obviamente en el hecho de contribuir a
la gran tarea que hace el INACh y Chile como país en el ámbito
científico tanto nacional como internacional”, finaliza.
Por
su parte, el doctor Marcelo Leppe, director del INACh, destacó la
colaboración que el instituto ha tenido y tiene con la Armada en lo que
es la campaña antártica: “La labor que cumplen ambas embarcaciones ante
la ausencia del rompehielos Viel implica un apoyo logístico fundamental
de cara al final de la temporada estival, en lo que es el cierre de las
bases, con el retiro de los elementos que permiten que estas funcionen
con normalidad. Por supuesto, ello garantiza que el cierre se realice
con condiciones de alta seguridad y también asegura el traslado de
personal como de equipamiento que necesita mantención hacia el
continente”, explica.
“Además,
el Marinero Fuentealba cumple un rol crucial en tratar de alcanzar el
círculo polar, lugar donde vamos a instalar los nuevos edificios
relacionados con la base Carvajal”, concluye.
La
coordinadora científica de la campaña, Paulina Rojas Paredes, del
INACh, señala que “además, se espera realizar el estudio sísmico y de
suelos en las islas Adelaida y Doumer, conocimientos básicos necesarios
para la proyección de las futuras bases científicas en la Antártica”.
El
OPV-83 Marinero Fuentealba es el primer buque construido por Asmar
desde el 27 de febrero de 2010, tras el tsunami que azotó las
instalaciones de la planta de Talcahuano. Apto para navegar en aguas
australes, contribuye a los intereses nacionales en la zona austral y a
los estudios científicos en esas latitudes.
También cumple labores de
mantenimiento de señalización marítima, de control y combate de la
contaminación, resguardo de la vida humana en el mar y de preservación
del medioambiente acuático. Esta nave lleva el nombre en honor al
Marinero Mario Fuentealba, único miembro de la Armada de Chile y de las
demás Fuerzas Armadas en recibir dos distinciones de valor.