Probablemente
Chile y Magallanes estén viviendo sus últimos días con el uso de la
mascarilla obligatorio es espacios cerrados, de acuerdo con el experto
se hace cada vez menos frecuente debido a la protección de la población
gracias a la vacuna contra el Covid-19.
Una
medida que se viene estudiando hace semanas, incluso antes de la salida
de la exministra de Salud Dra. María Begoña Yarza, quien también dejó
entrever el fin del uso de la Pase de Movilidad, aunque esa medida aún
estará acompañando a la población por un tiempo.
El
Ministerio de Salud debe estar esperando el fin de la Fiestas Patrias
para entregar el anuncio. De hecho, el subsecretario de Salud Pública,
Cristóbal Cuadrado en una entrevista con Radio ADN dijo: “Vamos a hacer
un anuncio dentro de las últimas semanas porque es el momento más
responsable para hacerlo. Tenemos que ir adaptándonos a los nuevos
momentos en los que vamos a tener que convivir con el Covid-19”.
Luego,
en Radio Futuro dijo: “Hay una reevaluación sobre las medidas
sanitarias y haremos anuncios en las próximas semanas, eso incluye el
uso de la mascarilla, que cuando el riesgo epidemiológico disminuye
podemos evaluar su obligatoriedad”.
Inicio y fin
El
director médico del Centro Asistencial Docente e Investigación de la
Universidad de Magallanes (CADI-UMAG), doctor Marcelo Navarrete, precisa
que en el inicio de la pandemia las mascarillas jugaron un rol
importante mientas los científicos entendían cómo se comportaba el
virus, producían vacunas y diseñaban tratamientos efectivos.
“Ahora
estamos en un momento distinto, francamente en la transición de la fase
endémica donde la importancia del uso de la mascarilla es diferente. Lo
que podemos observar es la experiencia de otros países; Estados Unidos,
Países Bajos y/o Argentina que tienen una política distinta en las
provincias donde se ha visto esta fase de la pandemia” afirma Navarrete.
El
experto dice que el uso de este elemento de protección personal puede
abandonarse, restringirse y usarse en circunstancias particulares, en
procedimientos o recintos de salud donde podría cumplir un rol para
evitar focos de propagación.
“Los
datos actuales muestran que en esta fase de la pandemia es posible
flexibilizar el uso (de la mascarilla) en la mayoría de las
circunstancias de forma segura”, explica Navarrete.
Educación
En
la otra vereda está el exseremi de Salud de Magallanes, Óscar Vargas.
Dice que la eliminación de la mascarilla “es posible y debe ir
acompañado de campañas de educación y difusión para lograr que su uso se
mantenga cuando la circunstancias lo ameriten”.
Pero
Vargas es sincero y reflexiona que debido al desgaste de las medidas de
prevención es aconsejable reestudiar la forma de interrelación de las
personas.
“La
mascarilla es un elemento útil de prevención de enfermedades de
transmisión por aire, pero en el contexto actual de pandemia y producto
del largo tiempo transcurrido. Este elemento no tiene la misma respuesta
de parte de la población, es posible ver que en ambientes cerrados hay
quienes no utilizan o lo hacen de manera deficiente y por tanto el
efecto esperado no se cumple”.
Aunque
en gran medida está de acuerdo con la eliminación, reflexiona: “Es de
suma importancia que tanto este elemento, como otras medidas de
protección, mantengan el respeto de la población, lo peor que puede
ocurrir es que las personas dejen de creer que la prevención surge
efecto”, concluye la exautoridad sanitaria.