No obstante, el encargado del laboratorio de climatología de UMAG,
Nicolás Butorovic, explica que si bien ha habido una disminución de las
precipitaciones, la falta de lluvia no representa una situación anómala.
En cuanto a febrero de este año, Butorovic explica que se mantiene a
la baja según la media registrada, pero no puede diagnosticar cómo seguirá el año
tomando en cuenta la última actividad climatológica: “Puede que este mes caiga
menos lluvia, pero puede caer más cantidad en los próximos meses. Solo en el
mes de julio podríamos hacer un balance concreto de lo que se verá este año”,
dijo.
El investigador explicó que en años anteriores ya ha existido registro
de números bajos en la caída del agua, pero no corresponde a un patrón
concreto. De hecho, el año 2015 se registró uno de los mayores registros de
precipitaciones, con 753 milímetros (cuando en la Región de Magallanes el
número oscila entre 512 a 519 mm).
Estas irregularidades en el registro de lluvias correspondería
simplemente a las características climatológicas y geográficas de la región.
Sin embargo, Butorovic manifestó que debido a los cambios climáticos,
debiese haber un aumento en las precipitaciones, no así en la caída de nieve,
que se mantiene a la baja: “Los inviernos en Punta Arenas están cada vez menos
fríos, si antes en los meses de invierno la media era de cero o menos un grado,
hoy la temperatura está entre los 3 o 4 grados”, dijo.