Feriado irrenunciable se convierte en el mejor aguinaldo de fin de año para almaceneros

Cinco son los días del año en los que el comercio no puede operar con normalidad. Son los feriados obligatorios e irrenunciables, y uno de ellos es la Navidad, según el artículo 2 de la ley 19.973.
De acuerdo con esta norma, no pueden funcionar supermercados, malls, y cualquier gran tienda comercial.
Sin embargo, pueden operar con normalidad los clubes, restaurantes, cines, espectáculos, discotecas, pubs, cabarets, casinos de juego y todos los establecimientos de entretenimiento, que cuenten con las autorizaciones pertinentes.
El feriado tampoco se aplica para las bombas de servicio, farmacias de urgencias y de turno, ni para pequeños locales, siempre y cuando sean atendidos por su propio dueño.
Frente a este escenario, hay quienes disfrutan de trabajar cuando casi todo el mundo descansa. Se trata de los pequeños comerciantes, quienes a pesar de las celebraciones de la noche anterior, no pierden la oportunidad de abrir sus locales el día en que no existe la competencia de las grandes tiendas.
Y los locales familiares de Punta Arenas no fueron la excepción.
A pesar de que eran menos que de costumbre, las almas que transitaban por el centro de la capital magallánica, cada cierto tramo era posible encontrar algún local de barrio atendiendo a sus clientes, a momentos a máxima capacidad.
La clásica Botica de Peteco, es uno de estos casos. Llueva, truene o relampaguee, la oportunidad de atender en estas fechas no se deja pasar.
Desde la mañana, el local ubicado en la esquina de Armando Sanhueza y República, mantuvo abiertas sus puertas para recibir a clientes fieles y a otros tantos que buscaban algún lugar abierto donde hacer sus compras de emergencia.
“Estas fiestas de Navidad y año nuevo para los comerciantes minoristas son buenísimas. Todos los supermercados cierran y para nosotros es bueno. Y cuando es un negocio familiar, hay que trabajar. La Botica de Peteco abre los 365 días al año. Las ventas han estado bien, desde hace hartos días incluso. Ojalá siga así”, comentó el dueño del local, conocido por todos como “Peteco”.
Con el mismo entusiasmo, Ana Huenante, dueña del almacén y botillería Bonanza, trabajó durante el feriado de ayer.
A pesar de que el local es nuevo en el barrio, Ana aseguró que ayer recibieron una gran cantidad de clientela. “Mucha gente ha pasado. Personas que se olvidan del pan, de las salchichas, del chroizo, entonces están a última hora todos buscando”, contó.
Con esta buena experiencia, las ganas de repetir el sacrificio de trabajar el primero de enero cobra incluso más fuerza, para partir el año con buenos números. 

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS