Fin de monedas de $ 1 y $ 5: preocupación para unos y comodidad para la mayoría

En la esquina de Fagnano con Avenida España, el Hogar de Menores Ignazio Sibillo atiende a 15 infantes de hasta seis meses, todos ellos derivados por los tribunales de Punta Arenas. Cada mes, el establecimiento que posee una dotación de 16 personas entre sicólogo, educadoras de trato directo, asistente social, manipuladoras de alimento y personal de aseo, recibe una pequeña pero significativa cantidad de dinero, proveniente de los vueltos otorgados como donación por el público que acude al supermercado Unimarc de Punta Arenas, en su mayor parte monedas de $1 y $5.
Para su director (s), el sicólogo Eduardo Wigstrom, de fructificar la idea de eliminar estas monedas, “tendría sin duda un efecto en los aportes que recibe el hogar, pues se trata de una donación que se hace con el vuelto que realizan las personas. Y al desaparecer éstas y no haber vuelto, afectaría sin duda los ingresos que el hogar recibe, aunque éste tenga otras fuentes de financiamiento como la subvención del Sename y el aporte de socios cooperadores”.
– Si alguien quisiera aportar algo más, ¿puede venir hasta acá?
“Sí, por supuesto”.
Hogar de Cristo
Para otros, en cambio, el fin de las monedas de $ 1 y
$ 5 no resulta preocupante. El director regional del Hogar de Cristo, Mario Oyarzún, entidad que atiende a 405 personas en Punta Arenas, entre ancianos, gente en situación de calle y menores, respondió  que “creemos que el cambio no tendrá consecuencias, porque lo que se modificará no es el valor de la donación, sino el medio físico de ella, que es la moneda de $ 1 y $ 5”. En otras palabras, si una persona quiere donar, lo hará independientemente de las monedas que tenga disponibles.
De hecho, el director del Hogar de Cristo de Punta Arenas explicó que si bien los vueltos de supermercado no son el medio más importante de captación de ingresos, sí son uno de los ítems con que la institución cuenta para financiar su acción social. Es más, el Hogar de Cristo se encuentra en plena campaña de captación de socios para paliar el déficit de recursos que la institución padece.
Positivo
Para otros puntarenenses, el cambio podría ser hasta positivo.
Marcela Suárez comenta: “Yo trabajo en una tienda y siempre es una complicación el tema de las monedas y qué se hace con los vueltos. Creo que con esto van a cambiar los precios y el proceso de atender a los clientes se va a hacer más rápido”.
Mónica Rojas expresó: “Creo que no va a traer problemas, porque este tipo de monedas ya casi no se usa, pues la gente no las recibe Si hasta las monedas de $10, los taxistas las tiran por la ventana”.
Daniela Jiménez coincidió con ella. “Me ha pasado varias veces que los taxistas  toman las monedas de $10 ¡y las tiran por la ventana!”, comentó.
Jiménez agregó: “Quizá en el caso de los supermercados y las donaciones que hacen, esto podría provocar algún impacto. Pero creo que sería bueno el cambio, ya que si estas empresas quieren hacer donaciones de beneficencia a alguna institución, debieran hacerlas con su propio dinero y no financiarlas con el de nosotros los clientes”.
Quien tampoco ve problemas en el fin de las monedas de baja denominación es Alejandro Espinoza. “Ya no las usa nadie, así que no veo que vaya a ocasionar alguna dificultad. Lo que sí creo que va a pasar es que los supermercados van a cambiar sus precios por cifras redondas”.

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