Desde
noviembre hasta fines de abril se llevó a cabo la LX Expedición
Científica Antártica (ECA 60) coordinada por el Instituto Antártico
Chileno (Inach). Ya finalizada esta nueva campaña con el regreso del
último equipo logístico que estaba en la base “Profesor Julio Escudero”,
se cierra una temporada polar que tuvo un gran despliegue territorial y
una intensa cooperación internacional en ciencia.
Esta
temporada consideró 45 proyectos en terreno, donde destacan los
estudios sobre la acidificación y calentamiento del océano Austral, los
contaminantes en la Antártica, y la huella de carbono negro y los virus
emergentes en aves, entre otros.
Andrés
López, director (s) del Inach, comentó que “en esta ECA hemos logrado
todos los objetivos del Programa Antártico Nacional y nos sentimos
satisfechos. Se ha visto mucha colaboración internacional, que es una de
las claves en la Antártica. Se ha trabajado en objetivos comunes con
otros países para efectuar ciencia de calidad para Chile y para la
región. Estamos a pocos meses de que se efectúe en nuestro país el
Congreso Mundial de Ciencia Antártica y donde expondrán muchos de los y
las investigadoras que participan de nuestras expediciones.
Adicionalmente,
una de las expediciones de esta temporada estuvo relacionada con el
Programa de Áreas Marinas Protegidas (AMP), en la cual se efectuó un
monitoreo de la abundancia y distribución de kril en las zonas de
alimentación de pingüinos a bordo del buque Carrasco, de Perú. Esta
expedición estuvo integrada por los investigadores Francisco Santa Cruz
(Inach) y Mauricio Mardones (Instituto BASE, Universidad de Magallanes y
Centro Ideal).