Un
14 de febrero sin poder salir a comer, tomar o realizar ninguna
actividad romántica a la cual las personas están acostumbradas, pero
aunque la pandemia intentó llevarse el amor de la ciudad, no lo
consiguió.
Durante
la mañana de ayer se pudo observar por las calles magallánicas, como
algunas personas caminaban con algún regalo, o intentaban conseguir uno
de última hora.
Pero a pesar de toda esta locura del Día de los Enamorados en pandemia, hubo algunos que pudieron sacar cuentas alegres.
El
restaurante La Luna, en calle O’Higgins, con su sistema de delivery
consiguió vender diferentes ofertas para las personas que querían una
comida especial para este día. El encargado del lugar, Emiliano Navarro,
afirmó que llegaron a cerca de los 120 pedidos.
“Nos
preparamos durante varias semanas para enfrentar este día. Intentamos
crear un menú nuevo y diferente, que tuviera un nivel más elevado para
que la gente pudiera tener una experiencia gastronómica
agradable en su casa. Estamos muy contentos, llegamos a los 120 pedidos
y así pudimos compensar el hecho no poder atender de forma presencial”,
aseguró Navarro.
Otro
local que también se vio beneficiado de esta sistema, fue el Buda
Exprés. Cerca del mediodía, en este lugar también ubicado en la calle
O’Higgins, estaban colapsados por todos los pedidos que les llegaban.
Según su administrador, Héctor Flores, con el delivery lograron
compensar la pérdida del público presencial.
“La
verdad estuvo muy movido y estábamos preparados para esta fecha, la
cual es una de las mejores fechas del año. No fue tan bueno como si
pudiéramos atender al público aquí, pero el delivery, donde hubo cerca de 40 pedidos, que nos permitieron compensar el hecho de no tener público en el local”, dijo Flores.
Las florerías
No se puede hablar del día de los enamorados sin hablar de las flores.
Un detalle que puede hacer la diferencia en un día tan especial como este.
Uno de los beneficiados por este locura fue Jorge Rivera, dueño Florería Jazmín
Según cuenta él, ya para las 13 horas de ayer ya habían vendido todas las flores de su local.
“Ha
sido un día de mucha venta, pero el movimiento comenzó el día viernes y
continuó el sábado. Hoy amanecimos prácticamente sin nada. Vendimos
todo, y además de las flores fueron peluches y globos. Fue más de lo que
esperábamos, pensando en la situación en la que estamos. Pero
terminamos la semana muy felices con esto”, explicó Rivera.
Otra
que supo aprovechar esta oportunidad fue María Kuscic, dueña de la
Florería Bella. “Nos ha ido bastante bien, se ha visto bastante
movimiento durante la mañana. Uno siempre esperaba vender todo, pero
dentro de las circunstancias en las que estamos, podemos decir que nos ha ido bastante bien”, concluyó Kuscic.