El objetivo central del programa “Un niño, una cama” es fortalecer
las posibilidades y oportunidades de desarrollo, inclusión e integración social
de las familias y personas beneficiarias de los Subsistemas de Protección Social, a partir del desarrollo de condiciones básicas de calidad de vida en el ámbito
de la habitabilidad.
Al igual que la familia de María Haro, que vive en el sector
Río de la Mano con su hija María José y sus 4 nietos, otras 34 familias son
igualmente beneficiadas a través de esta iniciativa; siendo en total 49 los
niños y niñas puntarenenses que recibirán prototipos de camas integrales, modulares,
diseñados por FOSIS para entregar soluciones múltiples para ellos y sus
familias, principalmente para fomentar los hábitos de dormir, estudiar y jugar.
El director regional del FOSIS, Juan Pablo Biott, destacó que no sólo es la
entrega de una cama, sino que de una completa implementación con escritorio,
sillas y mobiliario en general para los niños. “Es un espacio didáctico para la
familia en su conjunto, porque la idea es darle a las familias la dignidad que
merecen siempre… un descanso pleno, que los niños puedan disfrutar su casa,
su espacio para poder estudiar y jugar entre ellos… es un programa sumamente
bonito, donde los diseños son propios de FOSIS, personalizados para cada
vivienda”.
María José Mancilla, madre de los 4 niños, señaló que este
programa “es una gran ayuda para ver a mis hijos cada uno con su cama y verlos
tan contentos es una satisfacción que uno tiene”.
A través de esta intervención social se promueve además el
aprendizaje de los niños para la mantención y cuidado de la vivienda, por lo
que esta iniciativa incluyó talleres de eficiencia energética y de hábitos al
interior del hogar. La inversión total para materializar este proyecto superó
los 48 millones de pesos.