“Lamentando que el alcalde Emilio Boccazzi no esté aquí para aclarar algunos conceptos”, el ex secretario de la Corporación Municipal, Hermes Hein, respondió a las preguntas formuladas anoche en el programa “Barómetro” de Pingüino TV.
Claro, directo y sin tapujos, el abogado que mantiene una demanda contra la Cormupa se refirió en profundidad a varios temas que atañan a la Cormupa, una radiografía nada de halagüeña que da cuenta de situaciones que -a juicio del entrevistado- responden a decisiones personales que tienen que ver con la política partidista.
Argumentó que basta con mencionar los despidos con indemnizaciones millonarias, que han golpeado a las arcas siempre endebles de la corporación, muchos de los cuales no ha compartido pero en los cuales, admite, tomó parte porque “un secretario general, no tiene atribuciones resolutivas para impedir nada, es un ejecutor o un agente que tiene que cumplir las órdenes del directorio, que en este caso es casi nominal en la Corporación, y que en definitiva son las instrucciones del alcalde”.
“Si uno hace un análisis retrospectivo, tenemos a Raúl Alvarado, que ha sido panelista de este programa, que fue desvinculado por problemas políticos. Tenemos el caso de la señorita Katherine Barrientos (ex administradora de la piscina municipal), también de Eliana Astorga (ex jefa de Control) y el del director de la Escuela Hernando de Magallanes), Arturo Mansilla.
– ¿Para que se fueran estas cuatro personas recibió órdenes superiores?
“Absolutamente”.
– ¿Ninguna desvinculación pasó por usted?
“No, muy por el contrario. En el caso de Arturo Mansilla quisiera recordar que hubo un procedimiento administrativo en que a mí me correspondió resolver todo lo contrario con la investigadora de la causa. Encontramos que no había motivos suficientes para terminar la relación laboral y que había un problema de relaciones humanas que no justificaba el término de la relación. Distinto es que a como secretario general me corresponda firmar las resoluciones que en definitiva ordena la exoneración, pero eso es propio de quien tiene que cumplir instrucciones”.
– En el caso de la desvinculación del ex seremi Raúl Alvarado, ¿usted estuvo de acuerdo?
“No, en lo absoluto, y Raúl lo sabe perfectamente. Al contrario, yo le tengo un tremendo aprecio, mucho reconocimiento profesional y no tengo ningún problema en comentar que en su momento lo propuse a él como jefe de Educación cuando yo estaba en el período de Vladimiro (Mimica). A mí (Alvarado) me daba confianza, por su labor en la seremi, superintendencia, como director del Contardi. No hubo problemas”.
– Entonces ¿qué pasó?
“Cuando yo me opongo a su remoción, el único argumento que recibí, de parte del alcalde y su asesor, y lo puedo decir categóricamente, fue el siguiente: ‘No, porque este señor fue una persona emblemática, seremi del periodo de Sebastián Piñera, superintendente del Gobierno de Piñera y ante ese argumento que puede hacer un secretario general: ¡nada!”.
– ¿Fue presionado?
“Absolutamente y creo que esa presión alcaldicia la han sentido todos los secretarios generales, la tuvo Hugo Bizama en su tiempo y también las denunció públicamente a través de un recurso de protección; y es porque esto funciona de esta manera. Aquí se ha vivido más un proceso de alcaldización que de municipalización, que son cosas completamente distintas. Esta es una corporación donde el concejo no tiene voto resolutivo, tampoco el directorio y todos los años las facultades se la delegan al alcalde, a una sola voluntad, entonces es un tema complejo para una entidad que maneja miles de millones de pesos”.
Irregularidades
– ¿Usted ha denunciado irregularidades en este período, pero también parece que las hubo en la administración anterior?
“Con Vladimiro (Mimica) fue distinto, hubo otro tipo de relación y otro tipo de comportamiento. Creo que él pudo haber pecado de amiguismo e incapacidad de frenar algunas cosas, porque intentó seguir lo que dijo en campaña, eso de humanizar el municipio y ser menos estricto en algunas cosas, menos prolijo en la administración. Pero, por lo menos cuando uno le representaba alguna ilegalidad o algo que no se podía hacer, las acataba. Es cierto que también tuvimos desencuentros, pero no fueron de esta magnitud”.
– ¿Ha sacado la cuenta